Ambato

Ensangrentada, recostada sobre una cama, con signos de violencia, con heridas cortopenetrantes causadas por arma blanca en la región del tórax, además de quemaduras de grado dos en el rostro y en las extremidades superiores e inferiores.

Así encontró personal policial a una víctima de presunto femicidio en la parroquia Huachi Grande, en el sur de Ambato.

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El hecho se registró el sábado a las 17:30. La capitán Magaly Altamirano, jefa del Departamento de Violencia Intrafamiliar (Devif) en Tungurahua, acudió al lugar en donde constató que la víctima (Miriam Ivonne S. T.) había denunciado violencia física y psicológica de su pareja (Raúl L. Z.).

La funcionaria explicó que luego de la denuncia, personal policial tomó contacto con el agresor y le dio a conocer las medidas de protección de la mujer y que él ya no tenía que permanecer en la vivienda, en el sector El Arbolito de Huachi Grande.

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Se lamentó de que, a pesar de las medidas de protección, la mujer mantuvo contacto con el agresor.

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“Llamamos a la reflexión, porque si son víctimas de violencia intrafamiliar y denuncian, por favor, deben de mantenerse firmes en la denuncia, en el proceso, dar cumplimiento a las medidas de protección con el fin de evitar este tipo de violencia y agresiones”, expresó Altamirano.

Aún se desconocen detalles de lo que ocurrió el fin de semana y las causas que derivaron en este aparente caso de femicidio. El sospechoso está siendo buscado por la justicia.

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Consternada por el que sería el séptimo femicidio registrado en Tungurahua en este año se mostró Maritza Gamboa, presidenta del colectivo Ana de Peralta.

“La víctima tenía medidas de protección, aparentemente el sistema le estaba protegiendo, pero ahí nos hace falta lo que seguimos insistiendo en lo que es seguimiento, vigilancia y apoyo a las víctimas de violencia”, aseveró.

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“Los agresores esperan que las mujeres bajen sus defensas y caen en el perdóname, nunca más lo voy a volver a hacer y ahí tenemos las consecuencias. Es un trabajo que nos toca a las instituciones públicas, a nosotras como activistas, seguir insistiendo y decirles a las mujeres (que) rompan el silencio, no continúen con los agresores, sabemos que es complicado, pero dejen al agresor”, expresó Gamboa. (I)