Personal de emergencias de la zonal Los Chillos realizó este jueves la inspección en seis parroquias del valle de los Chillos, en la parte suroriental de Quito, para determinar puntos críticos y coordinar con las entidades municipales correspondientes acciones para mitigar los riesgos tras la fuerte granizada del pasado miércoles.

La jefatura de seguridad ciudadana y gestión de riesgos de la zonal Los Chillos indicó que asistió a las alertas en dos viviendas ubicadas en la parroquia La Merced. Se evaluó el riesgo debido a la acumulación de granizo en los techos.

En Guangopolo se observó la inclinación del poste de alumbrado eléctrico en dirección a la vivienda de una de sus moradoras. La Empresa Eléctrica de Quito (EEQ) se dirigió al lugar para restablecer la energía y asegurar el poste para evitar su colapso.

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La avenida Ilaló y Gonzalo Balseca, sector puente de Schoenstatt, registró gran acumulación de granizo. Tras el reporte de los ciudadanos, se dirigió al lugar y, con el apoyo de maquinaria del COE metropolitano, se generaron las acciones de limpieza.

Cristian Paliz Acosta, especialista en pronósticos y alertas meteorológicas del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), señaló que lo ocurrido en la capital respondió a un fenómeno termodinámico a causa del alto calentamiento que causó la radiación del sol.

Añadió que en Pichincha se registraron temperaturas superiores a los 25 grados. Esto, sumado a la humedad que ingresó por el flanco norte de la provincia y desde la Amazonía, permitió la generación de nubes verticales.

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Paliz agregó que este fenómeno se llama cumulonimbus, en que las nubes verticales vienen acompañadas de tormentas eléctricas, ráfagas de viento, lluvia torrencial y, en ocasiones, granizo. (I)