En Guayaquil, la instalación de piscinas armables o inflables en calles, aceras y otros espacios públicos sin autorización municipal está prohibida y puede acarrear sanciones económicas para los propietarios.
Esta es una práctica común en el feriado de carnaval, que este año se celebra el lunes 16 y martes 17 de febrero, y que junto al fin de semana les da a los ecuatorianos cuatro días de descanso.
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Sin embargo, la normativa local que regula el uso del espacio público establece que estas estructuras, al ocupar la vía y obstaculizar el paso de peatones y vehículos, constituyen un mal uso del espacio comunal y pueden ser retiradas por las autoridades.
Las personas que incurran en esta práctica pueden enfrentar multas equivalentes a un salario básico unificado, es decir $ 482, según lo dispuesto por ordenanzas municipales vigentes.
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Para evitar esta multa, los ciudadanos pueden optar por colocar las piscinas en su patio u otras áreas privadas, que no obstaculicen el paso ni generen desorden público.
(I)