Una vez más el Colegio de Médicos de Pichincha hizo un llamado a las autoridades para que se apliquen medidas restrictivas durante el feriado de Semana Santa. Con 318.656 casos confirmados a nivel nacional, y 110.557 solo en la provincia de Pichincha, se evidencia un aumento sostenido que obliga a varios sectores a pedir acciones que frenen la ola de contagios.

Según el presidente del gremio, Víctor Álvarez, “lo que se tiene que hacer es que los COE (nacional y provinciales) tengan una posición responsable con la población y se mantengan restricciones”. Aseguró que lo ideal sería el cierre de playas, bares, discotecas y la aplicación de ley seca para mitigar el riesgo de aumento de casos de COVID-19.

Para César Díaz, secretario de seguridad, la prohibición de venta y consumo de alcohol es clave para frenar la cifra de personas contagiadas con el virus. “La comercialización de bebidas alcohólicas es una de las causantes de los incidentes negativos que ocurren en el Distrito Metropolitano”, sostuvo, e indicó que la medida debería regir de 18:00 a 06:00.

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De acuerdo con lo dictaminado por la Corte Constitucional, no se puede retomar un estado de excepción y tampoco limitar los derechos de movilidad de los ciudadanos. Frente a esto, la irresponsabilidad ciudadana juega un papel fundamental. Según cifras de la Agencia Metropolitana de Control (AMC), en la semana del 15 al 21 de marzo se realizaron 318 operativos de control de aglomeraciones y cumplimiento de las medidas de bioseguridad.

Aunque la cantidad de sanciones disminuyó en comparación con la semana anterior, se mantienen las incivilidades ciudadanas que aportan al incremento de casos positivos. Gabriela Obando, supervisora de la AMC, indicó que los controles serán más estrictos durante los días de asueto: “El señor alcalde, de forma oficial, nos ha pedido que intensifiquemos los controles, especialmente en el espacio público”; añadió que serán clausurados los establecimientos que no cumplan las medidas de bioseguridad o donde se registren aglomeraciones.

La prevención es clave para precautelar la integridad de los ciudadanos, según Víctor Álvarez, las autoridades están a tiempo de difundir una campaña de concienciación. El objetivo sería tener “un feriado de responsabilidad, de solidaridad y sacrificio por el bien de la salud de los ecuatorianos”, añadió.

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Otro evento que preocupa es la jornada electoral de segunda vuelta, que se llevará a cabo el 11 de abril. Aun así, “no solo es el día de las votaciones, sino el cierre de campaña y las acciones para festejar el triunfo”, que según Álvarez son actividades que generarán un repunte en los contagios. El resultado de estos se verá en las cifras de la última semana de abril y primera quincena de mayo, en que también está contemplado otro feriado. (I)