Aproximadamente 200 renacuajos de rana marsupial fueron reintroducidos en espacios especiales del parque Bicentenario, en donde funcionaba el antiguo aeropuerto, en el norte de Quito. La mañana de este sábado, 7 de mayo de 2022, se inició el plan para recuperar esta especie amenazada por la expansión urbana.

En la ciudad de Quito existían cinco especies de ranas, de las cuales solo una continúa poblando el área urbana: la rana cutín o cuico. Tres ya desaparecieron por completo: la rana o sapo jambato, rana de cristal y rana cohete. La rana marsupial se encuentra todavía en las zonas rurales de Quito; sin embargo, está en nivel de amenaza de extinción.

Gabriela Arévalo, directora de Educación para la Conservación del Zoológico de Quito, comentó que hace años rescataron unas ranas de Tababela, en el nororiente de la capital. Después de varios análisis concluyeron que cada vez existen menos ranas marsupiales en el Distrito Metropolitano de Quito (DMQ), con riesgo de desaparecer.

Por ello, iniciaron el proyecto para introducir a esta rana dentro de su hábitat natural, en la ciudad urbana. “Las ranas sirven como indicadores de la salud de un ecosistema: si hay ranas, nosotros podemos decir que ese ecosistema es saludable para el ser humano; si no hay ranas, quiere decir que existen problemas ambientales graves”, puntualizó.

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Ante esa necesidad, se ha generado una exposición al aire libre que se llama “La rana marsupial, la vida en dos mundos”. Con esto se prevé que las familias puedan conocer la biología de la rana y su peligro de desaparición.

También tienen la campaña llamada “Que vuelvan los uilli uillis a Quito”. Antes era muy común ver a los renacuajos de rana en todas las lagunas de los parques de la cuidad, que eran llamados con ese nombre característico.

En la parroquia de Puéllaro, al noroccidente de Quito, los técnicos encontraron una población de ranas que estaban en una fosa en la que no podían nadar; apenas hacían metamorfosis (cambiar de renacuajo a rana) se hundían y se ahogaban.

Así es como el Zoológico de Guayllabamba realizó los análisis para trasladar estos renacuajos y aprovecharlos para la reinserción de las ranas en la ciudad. Después de obtener los permisos del Ministerio de Ambiente, definieron los lugares en donde pueden ser ubicados los animales.

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QUITO.- Renacuajos de la rana marsupial fueron dispuestos sobre zonas protegidas del parque Bicentenario, con el fin de reinsertar la especie en la capital Foto: Andrés Salazar

El parque Bicentenario, según Arévalo, es una zona ideal por dos razones: se creó un hábitat de charcos de agua, rodeados de plantas nativas, en especial las bromelias, que sirven para que las ranas se escondan de sus depredadores. Además, consiguieron que la familia Neira, con el proyecto “Sembrando raíces”, se comprometa en cuidar el crecimiento de esta especie.

Fernando Rivera, gerente de Administración de Parques y Espacios Verdes del Municipio de Quito, puntualizó que en la capital existen alrededor de quince parques metropolitanos, divididos en diferentes categorías: ornamentales, ecológicos y deportivos.

En los cuatro parques ecológicos prevén permitir que la vegetación recupere su microfauna designando zonas protegidas. “El primer paso se dio acá en Bicentenario: de las 108 hectáreas del parque, 23 serán destinadas como área de protección”, añadió. (I)