Ángel Fares comandaba la competencia en la categoría hand cycle, para las personas con discapacidades físicas. Tenía el primer lugar, sin embargo, en los tramos finales de la carrera Giro d´Italia Ride Like a Pro fue alcanzado por un deportista colombiano, quien lo superó en la meta con una diferencia de 20 segundos.

A pesar de llegar en segundo lugar, el deportista de 39 años lo celebró con orgullo, pues su bicicleta es de hierro y el de su contendor, de carbono, por lo que resulta más liviana para el esfuerzo que tienen que hacer con los brazos.

“Yo me siento muy orgulloso porque mi bicicleta es de metal, hecha acá en Ecuador, otros competidores tienen su bicicleta hecha de carbono, ahí son más livianas, a pesar de eso seguimos alcanzando buenos lugares”, señaló.

Esta es una de las historias motivadoras que dejó la competencia ciclística que se realizó en Quito, este domingo 31 de julio, y que trajo la sensación del Giro de Italia para que los aficionados se sientan en una de las válidas de este certamen de relevancia mundial y que tuvo su espacio inclusivo.

Publicidad

QUITO.- Competidores con discapacidad física también fueron parte del Giro de Italia Ride Like a Pro que se desarrolló en la capital. Ángel Fares llegó en segundo lugar en la competencia de 40 kilómetros. Foto: Andrés Salazar

Ángel compite desde hace diez años, primero lo hizo en sillas de paseo, luego en sillas olímpicas y hace tres años optó por participar en la categoría handbike (bicicleta de manos). Con su bicicleta ha logrado viajar a los Estados Unidos, en 2013, en donde también consiguió el segundo lugar.

Una noche de 2008 manejaba su motocicleta, cubriendo el trayecto desde Ambato hacia Riobamba. Un desperfecto en su moto le dejó sin luces, cuando estaba cerca de su llegada ocurrió el accidente y perdió la pierna izquierda.

“Mi vida cambió completamente de la noche a la mañana, al principio fue duro, sufrí nueve meses y gracias a Wilson de la Cruz y Luis Aguayo, que son dos deportistas que tienen más tiempo que yo, me motivaron y me llevaron a jugar baloncesto y correr en las bicicletas”, expresó el competidor, mientras se acomodaba en su bicicleta especial.

Mario Ortiz viajó desde la provincia de Pastaza, en la Amazonía, para ser parte de esta competencia. Desde hace ocho años se dedica a este deporte, aunque hace cuatro meses tuvo un accidente, chocó con un perro y en su caída se lesionó una costilla. Después de su recuperación, hoy volvió a las carreras, a sus 50 años.

Publicidad

Ortiz sufrió un accidente eléctrico hace más de 15 años y hace 12 le tuvieron que amputar las dos piernas. Pese a todo, ha logrado conservar una sonrisa para conversar con los demás. “Es trillado lo que dicen que la discapacidad está en la mente, pero es verdad, las personas debemos pensar que podemos llegar hasta el cielo y no quedarnos en el suelo”, agregó.

El ambateño de nacimiento y amante del Oriente ecuatoriano se dedica a la agricultura, en un terreno que tiene a un lado de la ciudad del Puyo.

QUITO.- Competidores con discapacidad física también fueron parte del Giro de Italia Ride Like a Pro que se desarrolló en la capital. Mario Ortiz (c) viajó desde Pastaza. Foto: Andrés Salazar

Miguel Trujillo se demoró dos horas y quince minutos en llegar a la meta. La paraplejia con la que aprendió a vivir desde los 12 años no ha sido un limitante para competir y mantenerse en actividad física, a sus 47 años.

Compite desde hace cinco años, sin embargo, está ligado a este tipo de torneos porque se dedica a la construcción de sillas de ruedas especiales, adaptaciones para vehículos y otro tipo de implementos necesarios en ortopedia. Su empresa, ubicada en Conocoto, en el suroriente de la capital, se llama Ortotec.

Publicidad

Familias de Quito y otras ciudades acudieron a competir en el Giro d’Italia Ride Like a Pro

“El deporte siempre es importante para todas las personas, mucho más para nosotros, todo el tiempo estamos usando los brazos para movilizarnos, así que debemos tener fuerza para trasladarnos”, señaló.

Problemas con las vías de Quito

Trujillo dijo que tuvieron bastantes problemas con el estado de las calles en la ciudad. “Hay muchos baches, las calles están demasiado parchadas, en mal estado. Para nosotros es un riesgo porque vamos en una posición aerodinámica que no nos permite ver de lejos el estado de las calles. Era un riesgo caernos en un bache y que se rompa la bicicleta o más aún caernos y lastimarnos”, aseveró.

Ángel Fares coincidió con su compañero, pues en un tramo de la vía, en Carcelén, se dio cuenta de que la calle estaba descuidada, “ahí se me salió tres veces la cadena, eso me hizo frenar un poco y ya nos afecta porque uno no puede desarrollar todo lo que se practica”, añadió.

El Municipio informó que alrededor de 85 kilómetros de vías fueron arreglados especialmente para esta competencia. A pesar de esto, los bacheos realizados en ciertas zonas complicaron a los corredores, especialmente a los de hand cycle. (I)