La desobediencia ciudadana a las restricciones y medidas ante el COVID-19 se mantiene a nivel nacional. En Portoviejo, la Policía Nacional intervino en una vivienda donde se celebraba una fiesta clandestina, el pasado viernes.

En ese inmueble, ubicado frente a una Unidad de Policía Comunitaria (UPC) en la parroquia Picoazá, los agentes encontraron a 30 menores de edad que se encontraban libando.

Los jóvenes, de entre 15 y 16 años, irrespetaron el distanciamiento social y algunos no usaban mascarillas, según relataron los agentes policiales que participaron en el operativo.

“La Policía Nacional hizo el respectivo llamado a la Dinapen (Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes), asimismo a la propietaria de la vivienda se le hizo la notificación para sanción (económica)”, declaró Lupe González, del departamento de Control Territorial del Municipio.

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En Manta también se desarrollaron operativos para controlar la venta de bebidas alcohólicas, pues varios ciudadanos incumplen las restricciones.

Tres motocicletas abandonadas en la calle 14 y avenida 24 fueron decomisadas por los funcionarios, pues eran utilizadas para el expendio de alcohol.

Cerca de las motos también se halló una mochila llena de cervezas y se detectó una licorería que seguía expendiendo bebidas alcohólicas durante el horario de restricción. (I)