Con una ola delictiva que no se detiene y un incremento de las muertes violentas que va marcando niveles récord, el Gobierno ha decidido este viernes llevar “el combate a los delincuentes hasta el mismo territorio donde intentan ocultarse, ellos y sus mercancías”.

El presidente Guillermo Lasso anunció en cadena nacional la declaratoria del estado de excepción en las provincias de Guayas, Manabí y Esmeraldas, las que registran la mayor cantidad de crímenes en lo que va del año.

La declaratoria arranca a la medianoche de hoy y viene acompañada de un toque de queda que regirá para algunas parroquias urbanas de estas provincias.

Militares vuelven a salir a las calles de Guayaquil en medio de una compleja situación delincuencial

Lasso dijo que el toque de queda será desde las 23:00 hasta las 05:00 en las parroquias Esmeraldas del cantón Esmeraldas, Eloy Alfaro del cantón Durán, y Ximena y Pascuales del cantón Guayaquil. Será por 60 días.

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El mandatario dijo que ha ordenado la ejecución de una amplia operación coordinada entre Policía y Fuerzas Armadas para que realicen controles perimetrales, operativos especiales e investigación proactiva.

“Las calles sentirán el peso de nuestra fuerza pública”, señaló Lasso al anunciar que 4.000 oficiales de Policía y 5.000 efectivos de las Fuerzas Armadas serán desplegados a lo largo de estas tres provincias “para imponer la paz y el orden”.

Unos 9.000 militares y policías se anunció que se desplegarán en tres provincias. Foto: El Universo

Durante su intervención televisada, Lasso señaló que la sociedad no será sometida por la delincuencia.

El anuncio llega en un momento complejo para estas provincias, en especial en Guayas, donde en los últimos días hubo detonaciones de explosivos en los exteriores de la cárcel y amenazas de bombas en complejos judiciales.

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Frente a ese escenario, ya los militares habían vuelto a las calles para participar en operativos en zonas conflictivas, pero no se había declarado el estado de excepción ni toque de queda.

Explota coche bomba en los exteriores de la Penitenciaría, en las afueras de Guayaquil

“Nuestra paz jamás será sacrificada ante los sucios negocios de nadie. El bien nunca cederá ante el mal”, señaló.

Tras recordar que se ha cumplido con el mandato de salvar vidas durante la pandemia, Lasso remarcó que ahora deben proteger la vida contra un despiadado enemigo que quiere poner a prueba la determinación y voluntad, pero “que solo encontrará la más absoluta y contundente derrota”.

“Con la ley en la mano, este presidente y su gobierno impondrán el orden y el respeto siempre”, dijo. (I)