EL ÁNGEL
Espeletia Lodge, una alternativa para descansar en este feriado de carnaval, alejarse del ruido y disfrutar intensamente de la naturaleza. Ubicado en la parroquia La Libertad, en Carchi, a 187 km de Quito, este mágico lugar fascina porque está en medio de un extenso bosque de frailejones y un bosque encantado de árboles de papel (polylepis).
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Historia y origen del Espeletia Lodge
Hace 30 años los propietarios ingresaron a este espacio alejado del bullicio de la ciudad con el propósito de comprar una finca donde pretendían instalar un criadero de truchas. Con el paso del tiempo, una fuerte lluvia arrasó con los peces de las piscinas, acabando con este emprendimiento y dejando significativas pérdidas.
Arturo Mier recuerda que su padre, en el tiempo que estuvo al frente de la crianza de truchas, construyó el camino, levantó varias cabañas y concienció a los vecinos para que no destruyeran los árboles y conservaran el hermoso paisaje y entorno natural, sin pensar que con el tiempo se convertiría en uno de los lodges más importantes de la zona.
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Sobre tres hectáreas, Arturo, hace ocho años, levantó más cabañas, las cuales ambientó para el servicio turístico durante seis años. “No fue fácil, porque debimos instalar energía eléctrica, construir senderos y traer todos los servicios para brindar atención a viajeros nacionales y extranjeros”, señala este joven emprendedor, experto en turismo. Hace dos años abrió las puertas de este tipo de alojamiento turístico situado en un entorno natural, en medio de montañas, bosques y la zona rural.
Comodidades y gastronomía
Está alejado de las grandes urbes; allí se entremezclan la inmersión en la naturaleza con comodidades de alta calidad, privacidad y un servicio personalizado. Las distintas áreas tienen un diseño rústico y ecoamigable.
Las cabañas son de madera, cuentan con calefacción y cobijas termoeléctricas para enfrentar las bajas temperaturas; cada una tiene un balcón que está en medio de frailejones, en una pendiente con vista panorámica espectacular.
Cuenta con un restaurante con una chimenea inmensa en la que el calor de los leños vuelve placentero disfrutar de una variada carta de comida que privilegia el filete de trucha salmonada, acompañada de champiñones, arroz y papa a la francesa.
Además, ofrece diferentes carnes al carbón, entre otros platos. El té o hervido de sunfo, planta nativa de la zona, acompañado de tortillas de maíz en tiesto le dan ese toque de exclusividad y permiten en las noches de campo combatir el frío.
Aventuras y recorridos inolvidables
Las caminatas destacan en Espeletia Lodge. Son dirigidas por guías expertos. Los viajeros recorren durante dos horas el bosque de papel, la laguna de los deseos y el árbol del duende, que está en la parte más alta de este territorio. En el descenso se avistan los frailejones, se disfruta de un mirador, y cierra la travesía un columpio gigante que genera intensas sensaciones al mecerse.
En cambio, las caminatas de tres horas y treinta minutos permiten internarse al bosque virgen y a una cascada donde no hay senderos. En el camino se ven patos, lobos, conejos y ardillas, todos silvestres.
Un trayecto más exigente que gusta a los extranjeros y amantes de los deportes extremos es el que se dirige hacia el cerro Negro, en el límite con Colombia, que conecta con el volcán, la laguna de Yanococha y desde la cima se mira al volcán Chiles, ubicado en plena línea fronteriza.
Turistas que se quedan tres o cuatro noches cumplen los tres recorridos y alquilan una 4x4 para ir hacia el mirador de Socavones, a 4.000 metros sobre el nivel del mar (m s. n. m.), desde donde se miran las comunidades de El Morán, La Cortadera, El Plata, el cerro Golondrinas y Lita. Por ese sitio sobrevuelan cóndores, ya que en una muralla conviven cinco individuos.
Servicios adicionales y tarifas
Además, en el sitio se cuenta con bicicletas montañeras que posibilitan realizar recorridos por la zona.
Existen siete cabañas con capacidad para 32 personas. El visitante contrata alojamiento, que incluye almuerzo con plato a la carta, caminata guiada, cena y desayuno.
El costo es de $ 72 por persona. Los que quieren únicamente efectuar la caminata deben cancelar $ 8; los platos a la carta van de $ 12 a $ 14, según la opción.
Con la gente de la comunidad se brindan masajes a costos razonables; toda la mano de obra, incluido el chef, es de esa región, así como los productos naturales, como quesos, yogur, papa, verduras, entre otros.
En las noches se cuentan historias como la relacionada con el avión que cayó décadas atrás por este lugar con mucho dinero que iba destinado para pagar a la burocracia carchense.
Los relatos son ilustrados con fotografías auténticas en blanco y negro que muestran distintos hechos.
Para este carnaval hay todavía espacios disponibles para disfrutar de un descanso distinto.
Los extranjeros cuando arriban quedan asombrados y fascinados desde el momento que visitan este hermoso paraje, donde los arbustos de polylepis y frailejones sobresalen. (I)