Tras un análisis técnico, la Superintendencia de Competencia Económica (SCE) detectó que escuelas de conducción en Quito se pusieron de acuerdo para manejar precios, una práctica que terminó afectando a quienes toman cursos de manejo para obtener su licencia de circulación.

El análisis, que revisó el comportamiento de estos centros de enseñanza, determinó que no competían de forma independiente, coordinando valores y compartiendo información comercial, lo que impedía a los usuarios encontrar opciones más accesibles en el mercado.

Publicidad

Luego de confirmar estas irregularidades, la SCE aplicó medidas por más de $ 2,2 millones a los operadores involucrados, con el fin de frenar este tipo de prácticas.

El caso corresponde al Distrito Metropolitano de Quito y fue divulgado este lunes 9 de febrero.

Publicidad

La entidad señaló que la decisión se encuentra amparada en el mandato constitucional consagrado en el artículo 335 de la Constitución, que atribuye al Estado la potestad de regular, controlar e intervenir en los mercados, con el objeto de prevenir, corregir y sancionar los abusos de poder de mercado y las distorsiones a la competencia.

Ese mandato se desarrolla en la Ley Orgánica de Regulación y Control del Poder de Mercado, cuerpo normativo que tipifica los acuerdos y las prácticas restrictivas entre competidores como infracciones muy graves, en atención a su impacto directo y significativo en el bienestar general de la población.

“La SCE reafirma su compromiso permanente de supervisar el funcionamiento de los mercados, promover la equidad y la eficiencia económica, y ejercer de manera oportuna y conforme a derecho sus atribuciones legales frente a cualquier conducta que pueda afectar la libre competencia, en perjuicio de los consumidores y de las familias ecuatorianas”, señaló la Superintendencia en un comunicado. (I)