Los beneficiados serán habitantes de Pifo, Píntag, El Inga e Itulcachi, que representan unas 30.000 personas. La subestación se encuentra junto a la carretera E35, en la parroquia de Pifo. Con esta obra se podrán atender las necesidades actuales de energía y las que se puedan producir a futuro, según la Empresa Eléctrica Quito.

La subestación Inga Bajo requirió una inversión de 3,3 millones de dólares y tiene una potencia de 40 megavoltios amperios y podrá transformar la energía de 138 a 23 kilovoltios. Según Gabriel Calderón, de la gerencia de generación y subtransmisión, “es una nueva tecnología que se está implementando, somos una de las primeras subestaciones que cuenta con este equipo”. Se trata de un equipo compacto que alimenta un solo transformador.

Está integrada al sistema Scada Nacional, que permitirá asistencia remota y control automático de los equipos. Esto ayudará a reducir el tiempo sin servicio eléctrico que pueda afectar a esta zona.

Adicional a eso se construyó una línea de transmisión de doble circuito. Abarca tres kilómetros y costó un poco más de medio millón de dólares. (I)