La laguna de Yahuarcocha, acuífero considerado patrimonio natural en Imbabura, tiene varios problemas ambientales que progresivamente han cambiado incluso la tonalidad del espejo de agua, que pasó de azul a color verde.

El tema genera preocupación en las autoridades de esta provincia que decidieron conformar una mesa técnica que hace el seguimiento a las acciones que se ejecutan durante la intervención de este paraje natural.

En noviembre del 2020, un monitoreo efectuado a la calidad de agua por técnicos del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica de la Zona 1 (MAE) activó la primera alerta.

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El informe técnico con los resultados de la inspección fue remitido a la Alcaldía de Ibarra, en el que constan la evaluación de la calidad de agua y varias recomendaciones para una inmediata intervención.

En mayo del 2021, el MAE estableció lineamientos técnicos y de gestión que deben cumplirse para efectuar la remediación de esta icónica laguna. Tienen que ver con la limpieza del lago y han sido acogidos por la Municipalidad.

En julio del 2022, el MAE solicitó a la Prefectura de Imbabura, Municipio de Ibarra, Empresa Municipal de Alcantarillado y Agua Potable de Ibarra (Emapa I) y Empresa de Economía Mixta Yahuarcocha información ampliatoria que ha permitido emitir nuevas sugerencias.

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Esteras flotantes colocadas en los perfiles de la laguna de Yahuarcocha documentan que la especie Elodea densa presenta características alelopáticas contra cianobacterias. Foto: Cortesía Municipio de Ibarra. Foto: El Universo

La mesa técnica tiene elaborada una hoja de ruta que define las acciones internas que se están realizando con varios lineamientos, algunos de responsabilidad exclusiva del MAE como organismo rector y acreditado en estos temas.

Alcaldesa pidió apoyo a varias instituciones

En el 2020, a partir del monitoreo de la calidad de agua y de la generación del informe técnico, Andrea Scacco, alcaldesa de Ibarra, solicitó apoyo a varias instituciones para la creación de una mesa técnica de carácter permanente.

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Esta instancia integrada por el MAE, la Prefectura de Imbabura, Municipio de Ibarra -que lidera este espacio-, la Compañía de Economía Mixta de Yahuarcocha y Emapa I mantiene reuniones cada semana o quincenalmente para evaluar el estado de la laguna.

El levantamiento de información, análisis, recorridos, inspecciones, entre otras acciones, que se vienen desarrollando, concluyen que la laguna tiene serios problemas de contaminación.

Según Cristina Valles, técnica del MAE de la Zona 1, el centro de la laguna, que es profundo, recibe descargas de la planta de aguas residuales, acumulándose sedimentos en este lugar.

Además, el avanzado estado de eutrofización, es decir, el enriquecimiento de nutrientes en sistemas acuáticos, estaría aumentando la densidad del fitoplancton, provocando cambios en la diversidad del cuerpo de agua y generando una pérdida de la calidad del líquido y condiciones anóxicas.

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Según Valles, Yahuarcocha es un lago hipertrófico, donde ha proliferado una gran cantidad de materia orgánica que produce una excesiva presencia de algas que consumen el oxígeno, que luego es liberado, existiendo una gran presencia, derivando esto a otros problemas.

Seis esteras flotantes son una opción para buscar la resiliencia natural del ecosistema de la laguna de Yahuarcocha. Foto: Cortesía Municipio de Ibarra. Foto: El Universo

La profundidad de la laguna ha disminuido

Los técnicos aseguran que antes este estanque nativo tenía una profundidad de entre 6 y 7 metros, ahora bordea los 3,50 metros, notándose la existencia de bastante sedimento, en un lago en el que no circula el agua.

El color verde que ahora registra es provocado por la gran presencia de fitoplancton, fenómeno que regularmente origina la muerte de los lagos. Agregan que hay más causas, como el ingreso de poca agua y de mala calidad, que tiene carga orgánica.

A esto se suman las descargas de aguas servidas que provienen de la limpieza de chancheras, la introducción de especies exóticas como el cangrejo de río, que es un depredador y desequilibra el sistema, ya que se come los huevos de los peces del lago y la planta acuática denominada Elodea, que tiene como función convertirse en filtro.

El cangrejo de río es una especie ajena que produce desequilibrio, crea muchos problemas y aporta a que se seque el lago, debido a que no tiene un drenaje natural y contiene agua de mala calidad, producto de la sedimentación.

El estudio identificó que los puestos de comida que comercializan tilapia y otros peces alrededor del lago arrojan las vísceras de los pescados que son faenados en esos lugares, no efectuando correctamente la disposición de vísceras o escamas, es decir, las botan a las quebradas que conectan con la laguna o en el sistema de alcantarillado.

Asimismo, estos locales lanzan la fritura del pescado y no realizan una disposición adecuada del aceite vegetal usado para la cocción, grasa que termina en las alcantarillas y aumenta el problema.

Desequilibrio ambiental

Yahuarcocha, conocido como Lago de Sangre, conformado en el pleistoceno y de origen glaciar, es un ecosistema natural de Imbabura donde históricamente se ha desarrollado el turismo natural y gastronómico.

Personal técnico que realiza los análisis y estudios para la elaboración del plan de manejo integral de la laguna de Yahuarcocha. Foto: Cortesía Municipio de Ibarra. Foto: El Universo

Sin embargo, en los últimos años han sido detectadas varias complicaciones, entre las que el MAE destaca técnicamente un desequilibrio de la cadena trófica, por introducción de especies (Procambarus clarkit).

La propagación de cinobacterias, avanzado estado de eutrofización, incremento descontrolado de macrófitas, gran cantidad de sedimentos, aumento de negocios de venta de pescado y la inadecuada gestión de desechos especiales vienen perturbando a la laguna.

La proliferación de familias que realizan el lavado y el eviscerado de pescado en cantidades superiores al consumo local (distribuyen al norte y centro del país), la alta demanda de agua de consumo, descargas ilícitas en la laguna, el aporte de coliformes y escaso ingreso de agua y de mala calidad son otras de las causas que provocan el problema.

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La mesa técnica ha propuesto que la Municipalidad realice una actualización del diagnóstico de la laguna, profundizando en la microcuenca o cuenca hidrográfica, que están siendo amenazadas.

Al momento, un plan de manejo integral acercado a la realidad está en construcción con la participación de biólogas y especialistas contratados por el Municipio de Ibarra, que son parte fundamental de la consultoría y los resultados a obtener.

Una vez que cuenten con esta herramienta científica, el MAE podrá regular y controlar el plan de manejo, que incluye medidas ambientales, económicas y sociales. La mesa acordó que todas las instituciones tendrán competencias para viabilizar y ejecutar esta iniciativa.

Programa de mitigación

El Municipio de Ibarra puso en marcha un programa de prevención y mitigación de impactos; manejo de desechos; comunicación, capacitación y educación ambiental; monitoreo, control y seguimiento; relaciones comunitarias; turismo sustentable; contingencias, seguridad y salud en el trabajo; y rehabilitación de áreas afectadas.

Está previsto un subprograma de prevención de la contaminación de descargas líquidas, emisiones gaseosas y ruido, y un subprograma de monitoreo de la calidad del agua, suelo, aire y ruido.

Ha sido instalado un sistema de monitoreo con seis esteras flotantes en los perfiles de la laguna, que documentan 6.000 plántulas de la especie Elodea densa, que presentan características alelopáticas contra cianobacterias.

La función de las esteras al estar sumergidas en el agua es retirar las cianobacterias de la superficie y del sedimento. Fue incorporado un sistema de tratamiento no químico compuesto por siete equipos ultrasónicos flotantes que cubren la laguna.

Este sistema mitiga el crecimiento de algas y cianobacterias y realiza también el control de microalgas y cianobacterias, aportando el equipo a la recuperación del espejo de agua de Yahuarcocha.

Entre el 2021 y 2022, la Municipalidad ha desarrollado controles y monitoreos periódicos de las poblaciones de fitoplancton, zooplancton, macroinvertebrados, poblaciones de cinobacterias y vigilancia periódica a las poblaciones de avifauna.

Se elaboró también un plan de contingencia en caso de muerte masiva de peces, fue creado un establecimiento de bioensayos de pastoreo de zooplancton vs. fitoplancton, promoviendo además un programa validado técnicamente de extracción de macrófitas y preservación y control del área de nidificación de aves

Primeros resultados

Sebastián Garrido, responsable de la Dirección de Ambiente del Municipio de Ibarra, explica que entre los resultados consta el primer registro para Ecuador y Sudamérica de un ave del género Xanthocephalus.

Fue descubierta en la zona este litoral de la laguna, ornitólogos nacionales e internacionales verificaron la presencia de esta especie en este ecosistema acuático.

En cooperación con el cuerpo de ingenieros americanos de la empresa WaterIQ Technologies se realizó el control, análisis y medición en tiempo real de parámetros del lago.

Se han concretado convenios con científicos de la academia local e impartido un proceso de educación ambiental al área de influencia directa. Actualmente se cuenta con una base de datos con información relevante del componente biótico lacustre que permitirá generar propuestas y encaminar acciones en beneficio del ecosistema.

Está además en elaboración la actualización del Plan de Manejo Integral de la Microcuenca Hidrográfica de Yahuarcocha.

Andrea Scacco, alcaldesa de Ibarra, señala que actualizar el plan de manejo es importante por la información que se recopilará y las acciones que se podrán tomar para la conservación del ecosistema.

Emprendimiento alemán a orillas de Yahuarcocha

Entre las labores que permitirían la conservación constan la delimitación de la zona de protección; definición de estrategias de recuperación; demarcación de las zonas de influencia, principales contaminantes; y la participación de los actores principales que le apostarán a la conservación y recuperación de esta emblemática laguna.

Las primeras intervenciones han disminuido los pigmentos como la ficocianina propia de las cianobacterias; es decir, se ha logrado una disminución de la biomasa para controlar el crecimiento poblacional.

Los especialistas coinciden en que con mayores disminuciones de estos microorganismos la coloración del agua de la laguna tenderá a cambiar, desechando el color verde que actualmente muestra el espejo de agua. (I)