Manta, en la provincia de Manabí, se ha consolidado como el destino estratégico para ciudadanos de Estados Unidos y Canadá que buscan refugio ante el invierno polar.

Según la Cámara Inmobiliaria Ecuatoriana (Cainec), la demanda de alquileres temporales crece exponencialmente entre diciembre y marzo de cada año, impulsada por el bajo costo de vida y la conectividad de la ciudad ecuatoriana.

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A diferencia de mercados saturados como Florida (EE. UU.), donde un departamento de lujo puede superar el millón de dólares, en Manta los extranjeros acceden a propiedades de alto nivel con rentas mensuales de entre $ 1.500 y $ 1.800.

Este fenómeno no solo atrae a jubilados, sino a una nueva ola de nómadas digitales que eligen la costa de Ecuador para estancias prolongadas de hasta cuatro meses.

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Agencias inmobiliarias locales y plataformas como Airbnb concentran buena parte de esta demanda estacional.

En dos años Manta tendría 1.500 departamentos más frente al mar

Precios y demanda en el mercado inmobiliario frente al mar

Ámbar Quijije, delegada de la Cámara Inmobiliaria Ecuatoriana (Cainec) en Manabí, detalla que gran parte de los compradores de departamentos frente al mar en Manta son ecuatorianos residentes en el exterior. A ellos se suman extranjeros que comparan precios con mercados como Florida, donde un departamento similar supera el millón de dólares. En Manta, los costos parten desde los $ 250.000, señala.

“Ellos valoran eso. Manta tiene todas la comodidades: aeropuerto, centros comerciales y los departamentos están frente al mar”, explica.

En el caso del alquiler, la demanda se concentra entre diciembre y marzo. Extranjeros, principalmente de Canadá y Estados Unidos, arriendan departamentos por uno, dos o tres meses para escapar del frío extremo.

El costo de renta de un departamento de lujo frente al mar oscila entre $ 1.500 y $ 1.800 mensuales. En general, los valores dependen de los servicios, ubicación y equipamiento.

El invierno en Canadá y gran parte de Estados Unidos se extiende, en promedio, de diciembre a finales de marzo. Fuentes especializadas prevén temporadas marcadas por nieve, bajas temperaturas y sistemas de aire polar durante esos meses.

“Los visitantes buscan destinos con clima cálido, costos moderados y servicios urbanos completos. Manta cumple con esos requisitos y suma la ventaja de su ubicación costera. Este es un tipo de turismo que está abriéndose camino en la ciudad”, señala.

Quijije indica que hay extranjeros que compran los departamentos de lujo en la zona de Barbasquillo. Ellos los alquilan durante gran parte del año, pero en diciembre ya vienen a vivir huyendo del invierno.

Cada año cientos de turistas extranjeros llegan a Manta en cruceros. Algunos regresan después huyendo del invierno en sus países. Cortesía

Estas unidades, generalmente de dos habitaciones y alrededor de 110 metros cuadrados, incluyen acabados de alta gama, mobiliario y tecnología como sistemas de hogar inteligente. El precio promedio por metro cuadrado en este sector alcanza los $ 2.500.

Quijije aclara que existen opciones más económicas, desde $ 100.000, en edificios con más de diez años de construcción o sin vista al mar. Factores como el piso, la ubicación y la vista influyen directamente en el valor final del inmueble.

Alquiler temporal y trabajo remoto impulsan la tendencia

Gabriel Guzmán, presidente de Host Ecuador, asociación que agrupa a anfitriones de alquiler turístico, explica que Manta forma parte de un mercado que crece a escala regional. Además de los jubilados o extranjeros, también están los nómadas digitales y profesionales que trabajan de manera remota para empresas de Estados Unidos y Europa. “Ellos pueden trabajar desde cualquier país y algunos debido al invierno dejan su país por una temporada y se hospedan en ciudades como Manta”, agrega.

Según Guzmán, este grupo prioriza edificios modernos con servicios compartidos como áreas de coworking, cocinas comunes, terrazas, zonas de parrilla y lavanderías. Estas facilidades fomentan la convivencia y convierten la estadía en una experiencia de vida, más allá del alojamiento temporal.

El dirigente aclara que este fenómeno no se limita a departamentos o casas en Airbnb. Cadenas hoteleras también adaptaron su oferta para captar a este público, con estadías largas, espacios de trabajo y servicios flexibles.

El coliving gana espacio en la ciudad

El modelo de coliving, que integra vivienda y espacios de trabajo compartidos, no es nuevo. Guzmán recuerda que surgió hace años en entornos universitarios y residencias estudiantiles. Sin embargo, tras la pandemia, el concepto se expandió y se profesionalizó.

Revela que la posibilidad de trabajar desde cualquier lugar aceleró este cambio. A ello se suma una transformación generacional: familias más pequeñas, mayor movilidad y una preferencia por experiencias frente a la propiedad tradicional. En ese contexto, Manta aparece como una opción competitiva por precios y calidad de vida.

Llegada de extranjeros se mantiene desde hace tres años

Desde el sector público, Leonardo Hidalgo, exdirector de Turismo del Municipio de Manta, confirma que la presencia de extranjeros se incrementó de forma sostenida en los últimos tres años. El análisis se apoya en datos del aeropuerto y en el movimiento turístico asociado a los cruceros.

Hidalgo señala que muchos visitantes, en especial jubilados, descubren la ciudad durante escalas de cruceros y luego regresan por estancias más largas. La cercanía del aeropuerto, la oferta comercial, las playas y los espacios naturales influyen en esa decisión.

Manta tiene identificadas dos zonas de alta plusvalía; los proyectos inmobiliarios siguen en expansión pese a pandemia y secuelas de terremoto

Además, la conectividad aérea fortaleció esta dinámica. La operación diaria de vuelos internacionales, como la ruta de Copa Airlines vía Panamá, facilita el acceso desde el norte del continente y refuerza la competitividad del destino.

El efecto multiplicador del turismo de cruceros

Hidalgo dice que el turismo de cruceros cumple un rol clave en la promoción indirecta de la ciudad. Según encuestas municipales, la mayoría de los pasajeros valora positivamente su visita a Manta. Esa experiencia se traduce en recomendaciones a familiares y amigos.

Destaca que la presencia de extranjeros se nota en espacios públicos, centros comerciales y playas. Muchos realizan actividades deportivas o recorren zonas como Santa Marianita y San Lorenzo, lo que dinamiza la economía local durante la temporada alta.

Actualmente, Manta cuenta con al menos 1.800 departamentos distribuidos en cerca de 20 edificios ubicados en el borde costero. Esta oferta permite atender tanto a turistas temporales como a residentes estacionales. Además hay unos diez proyectos inmobiliarios en construcción, la mayoría con una oferta de departamentos.

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El arribo de estadounidenses y canadienses que huyen del invierno configura un nicho específico dentro del turismo local.

Agencias inmobiliarias, anfitriones de alquiler turístico y operadores locales ajustan su oferta para atender este segmento, que combina retiro, trabajo remoto y turismo residencial. (I)