Portoviejo

Durante tres días la hermana Francisca Zambrano recopiló datos, grabó testimonios y escuchó agradecimientos de los habitantes de varias parroquias del cantón Santa Ana, provincia de Manabí, hacia el fallecido padre de origen italiano Alberto Ferri, por el que el arzobispado de Portoviejo solicitó un permiso al Vaticano con el propósito de iniciar el proceso de beatificación, el 14 de marzo de 2015.

Ferri falleció a causa de un cáncer pancreático en su país natal el 16 de octubre de 2009, pero sus restos fueron trasladados desde Italia para ser sepultados en el interior de la iglesia Nuestra Señora de Los Ángeles de la parroquia Honorato Vásquez, como fue su deseo, según recordó Zambrano.

La recolección de datos y testimonios forma parte de la fase diocesana que se incluye en un proceso de carácter instructivo para recoger las virtudes históricas de una persona a la que se pretende convertir en beato o santo y para ello se delega un juez delegado, un promotor de justicia y notarios como es el caso de Zambrano.

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En el caso de la beatificación de Ferri, el promotor fue Miguel Ángel Chica, párroco de la iglesia de San Isidro, en el cantón Sucre, a quien se le delegó esta iniciativa que la promovió en primera instancia Lorenzo Voltollini, expárroco de Portoviejo para Manabí.

Aceptan causa para la beatificación del padre Alberto Ferri

Según Chica, luego de recopilar cartas de personas que describen sus testimonios, se sumará la hoja de vida de Ferri, que incluye el análisis de su estado de salud hasta el final de su vida, que se lo describirá en un documento denominado Positio, en el que se expondrá para afirmar o pedir ante una autoridad de la Santa Sede que los relatos a favor del sacerdote italiano ameritan su designación de beato.

Una vez que Roma (Santa Sede) lo analiza, lo mira, entonces se empiezan a hacer todas las investigaciones para decir si hay un milagro, entonces se empieza a recopilar esas informaciones si en una persona ha ocurrido un milagro, el análisis del médico, la curación de la persona y todo el testimonio que tenga que ver”, señaló Chica.

Y de milagros hay varios testimonios en poblaciones manabitas. Janeth Gómez, habitante oriunda de la parroquia Honorato Vásquez, relató algo que se ha escuchado constantemente en varios puntos de Santa Ana, algo que sucedió hace cuatro años con un niño que en aquel entonces, en el 2017, tenía 6 años.

Al niño, residente en la comunidad Tamarindo de esta parroquia santanense, le fue detectado un cáncer a la altura de una de sus cavidades oculares, y pese a los tratamientos e incluso cirugías, los médicos señalaban que la cura era casi imposible.

El niño de la familia Cedeño-Pico tenía un cáncer muy agresivo, y antes de una última revisión, la madre del niño llegó hasta la iglesia y ante la tumba del padre Alberto le pidió clemencia por su hijo. Días después, la madre llevó a su niño ante los médicos para realizarle un último examen, quienes se sorprendieron que en el niño ya no había rastros de ese cáncer, y no tuvieron explicación ante ello”, indicó Gómez.

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Ese testimonio y otros fueron recopilados por la hermana Francisca, pero al menos hay otros 20 que dan una idea de la vida consagrada de Ferri y que fueron recopilados el pasado fin de semana en Honorato Vásquez.

Según el padre Miguel Chica, el proceso de beatificación podría durar al menos tres años más, pues también se deben recopilar datos de sus actividades en comunidades como Viche y Limones, en Esmeraldas, como también en el sector de La 14, en La Manga del Cura, localidad perteneciente al cantón El Carmen, donde también cumplió vida misionera el sacerdote de origen europeo.

“Una vez que hemos hecho la investigación, seguramente se enviará un perito desde la Santa Sede (para continuar con el proceso de beatificación), o si desde Roma se confía también en el nuncio apostólico, que es el representante del papa aquí en Ecuador, se delega a una persona, eso ya depende de la Santa Sede como lo pueda manejar y desde luego para sustentar lo que nosotros escribimos”, manifestó el religioso.

En caso de que se confirme el proceso de beatificación, sería la primera vez que desde Manabí se promueva la beatificación de un sacerdote que cumplió una amplia actividad religiosa en esta provincia.

Al momento a más de sus restos sepultados dentro de la iglesia de Honorato Vásquez, en Santa Ana, existe un área destinada como museo en donde se exhiben varias de las pertenencias de Ferri, como ropa, documentos, cartas, gráficas e incluso un cilicio. (I)