Más de 120 personas participaron en un ejercicio de simulacro en el aeropuerto ecológico de Galápagos, ubicado en la isla de Baltra.
El escenario que se planteó para este ejercicio fue la salida de pista de una aeronave tras el impacto con un ave durante la maniobra de aterrizaje, con 80 pasajeros y 4 tripulantes a bordo.
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La idea de estos simulacros apunta a medir la reacción ante el posible incidente que se plantea.
El simulacro fue evaluado por cinco funcionarios de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), quienes arribaron a la isla Baltra desde sus oficinas centrales en Quito.
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Las observaciones y recomendaciones se conocerán en las siguientes semanas y permitirán tomar decisiones para seguir optimizando los planes de emergencia.
El ejercicio se ejecutó en tiempo real, permitiendo medir la coordinación, comunicación y eficiencia de los equipos involucrados.
Dentro del simulacro hubo 55 funcionarios del aeropuerto ecológico de Galápagos y 70 miembros de distintas instituciones de la comunidad aeroportuaria.
Jorge Rosillo, gerente del aeropuerto ecológico de Galápagos, señaló que “hubo una buena coordinación; asistieron todas las personas e instituciones convocadas y la respuesta fue adecuada”.
Dijo que este tipo de ejercicios representa “una experiencia enriquecedora” que permite identificar oportunidades de mejora y fortalecer, de manera continua, los estándares de seguridad operacional del aeropuerto. (I)