La pandemia obligó a muchos a profundizar las actividades online. Y las instituciones bancarias han facilitado esas gestiones. En ese sentido, los usuarios pueden sentir tranquilidad de que las instituciones bancarias vienen desarrollando estas plataformas hace mucho tiempo, lo que implica que el proceso de maduración es avanzando en lo que se refiere a controles y cuidados de seguridad.

En general, es bastante seguro y fácil usar su cuenta digital para actividades como pago de servicios básicos, aportaciones, transferencias nacionales e internacionales, constitución de inversiones, generación de estados y certificados bancarios, requerimiento de tarjetas y tokens, explica Gustavo Urquieta, Jefe de Seguridad y Oficial de Continuidad del Negocio de Banco ProCredit, quien aconseja a los clientes bancarios a ser cautelosos y evitar posibles riesgos que pueden surgir de un mal manejo de sus cuentas digitales.

Cómo proteger tu cuenta bancaria ante posibles hackeos

Una de las primeras recomendaciones es evitar seguir enlaces o descargar aplicaciones sugeridas por canales no oficiales.

Estos son a criterio de Urquieta seis de los errores más comunes en el manejo de una cuenta digital:

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1. Utilizar una misma contraseña para diferentes cuentas. De los errores más frecuentes que cometen los usuarios está la reutilización de contraseñas. La mayoría de veces las personas crean contraseñas que sean fáciles de recordar, por lo general cortas y simples, cuando lo ideal es que tengan un poco más de complejidad.

2. Dejar las claves de acceso almacenadas en un equipo. Otro error común en el manejo de una cuenta digital, afirma Urquieta, es dejar las credenciales de acceso guardadas en un equipo, ya sea el computador o el celular, con lo cual dejan sus cuentas disponibles en caso de acceso no autorizado, exponiendo así toda su información financiera.

3. No utilizar un segundo factor de autenticación. Las instituciones bancarias trabajan con diversos métodos de autenticación, pues sirven para verificar que quien hace las transacciones en línea es, efectivamente, el propietario de la cuenta. Con estos métodos se evitan fraudes o estafas y es importante que los usuarios se encuentren familiarizados con cada uno de ellos. Estos pueden ser la tarjeta de coordenadas, tokens, códigos de verificación que se envían por mensaje de texto (sms) o al correo electrónico, métodos biométricos, entre otros.

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4. Compartir contraseñas y códigos de validación por medios inseguros. Una práctica común de la ciudadanía, por desconocimiento del riesgo que esto implica, es compartir sus contraseñas y códigos de seguridad por medios como correo electrónico, mensajes de texto, o incluso vía telefónica. “En principio, es importante que las personas sepan que ninguna institución bancaria solicita contraseñas por estas vías, por lo que si reciben una solicitud de este tipo, debe ser una alerta de una posible estafa”, explica el especialista de Banco Procredit.

5. No usar un programa de protección. Los antivirus son elementos que protegen a los dispositivos electrónicos de posibles ataques y códigos maliciosos, en tal sentido hoy es innegable su necesidad para mejorar la protección de los equipos de los clientes.

6. Usar una red Wi-Fi pública para acceder a datos privados. Cualquier red que no es conocida, es potencialmente insegura. Por ello, debe verificar que los servicios web utilicen servicios de validez extendida (verificaciones exhaustivas sobre la identidad y fiabilidad de las instituciones que las solicitan), por ejemplo, que las direcciones web siempre comiencen con “https”, que un candado cerrado aparezca en los extremos de la barra (en función del navegador), al que al hacer clic sobre él, se refleje que la información del certificado de seguridad fue emitido para su banco o institución financiera. (I)