La creación de un Consejo Consultivo Público-Privado, así como la optimización del fideicomiso para la construcción de viviendas VIS (viviendas de interés social) y VIP (viviendas de interés prioritario), fueron algunas de las sugerencias e ideas que el sector constructor privado expuso a Darío Herrera, futuro ministro de Vivienda del presidente electo Guillermo Lasso, durante una reunión el viernes pasado.

En la cita, que se realizó de manera telemática, estuvieron representantes del gremio Constructores Positivos, que aglutina a más de 600 profesionales de diferentes ramas de la construcción, de la Cámara de la Construcción de Cuenca y constructores de Quito y Guayaquil.

Johan Proaño, vocero de Constructores Positivos, señaló que con Herrera se trató la visión de cómo se debe mirar al sector de la construcción en los próximos cuatro años; un sector que en el 2020 sufrió una caída del 36%, lo que equivale a $ 1.307 millones menos, debido al impacto de la pandemia del COVID-19.

El impacto de la pandemia en el sector constructor se transfirió con fuerza a sus actividades conexas

La propuesta inicial fue reducir el déficit de 500.000 viviendas que existe actualmente en el país. “Para eso necesitamos viviendas asequibles con cuotas que deben ser iguales al canon de arrendamiento y para eso necesitamos una ley de vivienda que asegure políticas y estrategias a largo plazo”, indicó Proaño, quien añadió como segundo punto optimizar el fideicomiso VIS/VIP.

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Explicó que este fideicomiso subsidia las tasas de interés, que según Proaño son muy buenas al ser de 4,99%, pero advirtió que este fideicomiso es alimentado de un fondo que en algún momento se va a terminar. “Tenemos que asegurar que el fideicomiso esté siempre alimentado con fondos; y hay un montón de condiciones innecesarias que fueron dispuestas mediante un decreto ministerial”, analizó el dirigente.

Entre estas condiciones están los tamaños mínimos de las viviendas, y expresó que no existe un concepto de progresividad en la construcción de estas, que existen muchos requerimientos que han dejado vacío el nicho de viviendas de menos de $ 40.000, por lo que al momento solo se están haciendo viviendas de interés público y ha dejado vacío este nicho por estas normativas que deben ser cambiadas.

Enmarcados en el cambio de la normativa, los constructores también propusieron al futuro ministro modificarla para permitir diseños de viviendas optimizados, considerando la diversidad demográfica y geográfica de materiales.

“Hay que permitir una vivienda progresiva, esto es básico, vital, en todos los países industrializados y avanzados se está haciendo de esta manera, comenzar con un pequeño módulo que es lo que pueda comprar una pareja e ir creciendo planificadamente conforme vaya creciendo su familia”, recomendó Proaño, quien agregó que otra de sus propuestas es que se suba el umbral para proyectos de hasta $ 120.000 con un subsidio escalonado parcial; crear las delegaciones zonales con expertos locales y con poder para hacer los trámites. “Actualmente todo está centralizado en Quito, los constructores de provincias tienen que ir a la capital”, sostuvo.

En cuanto a soluciones financieras, propusieron mejorar la gestión del Biess con agilidad en sus procesos, redireccionar su actividad intensificando crédito de vivienda, subir umbrales a tasas más competitivas, y reactivar la compra de terrenos y construcción de viviendas.

Aunque lamentó que el Biess está haciendo todo lo contrario, en referencia a la resolución que incrementó las tasas de interés de 5,9% a 6,7% de las viviendas de menos de $ 90.000, lo que afectará, según el vocero, la capacidad de endeudamiento de las personas.

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Biess incrementó de 5,9% a 6,7% la tasa de interés para viviendas populares

“Hay que verificar las condiciones que permitan tener tasas y precios realmente hipotecarios que generen demanda y promuevan el ahorro, esto es un trabajo en conjunto con la normativa para que la banca privada pueda tener una reducción en estas tasas y la competitividad de la banca mediante banca extranjera, que es otra cosa que ya ha sido puesta en la palestra y se debe motivar la creación de capital productivo para financiar oferta y demanda”, afirmó.

Presentaron también una propuesta de implementar un crédito denominado Bien Futuro, que permitiría una mayor participación de los constructores. Consiste en no otorgar el crédito al final de la construcción como se estila actualmente, sino que se lo dan al comprador al inicio de la construcción y se va pagando poco a poco al constructor, con este mismo crédito del comprador sin necesidad de que el constructor pida dinero a la banca directamente.

Por último, Proaño aseguró que Herrera dio mucha apertura a una propuesta para que se conforme un Consejo Consultivo Público-Privado para analizar, en reuniones mensuales, permanentemente los avances de estas propuestas, además de generar más ideas para el sector.

Tras la reunión, Herrera, a través de su cuenta de Twitter, agradeció el apoyo del sector constructor. (I)