Tras dos años de prórrogas, el reglamento sobre productos libres de deforestación de la Unión Europea (EUDR, por sus siglas en inglés) entrará en vigor el 30 de diciembre del 2026 y Ecuador se sigue preparando para estar a punto para esa fecha.

Los grandes operadores tienen hasta el 30 de diciembre y los micro y pequeños operadores hasta el 30 de junio de 2027 para empezar a cumplir con el reglamento que prohibirá el ingreso de siete productos básicos al mercado europeo (soja, carne de vacuno, aceite de palma, madera, cacao, café y caucho) si provienen de áreas afectadas por prácticas de deforestación o degradación forestal, dos de las principales causas del cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

En Ecuador hay avances significativos, por ejemplo, el cacao está a punto de llegar al 100 % del cumplimiento del reglamento, asegura Merlyn Casanova, directora ejecutiva de la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao (Anecacao).

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“El sector cacaotero ecuatoriano registra hoy en día un avance de más del 90 % en el cumplimiento del Reglamento de Deforestación de la Unión Europea (EUDR). Este nivel de preparación refleja el trabajo sostenido del sector para adaptarse a los estándares internacionales que exige la Unión Europea en materia de trazabilidad, sostenibilidad y transparencia”, destaca.

A diferencia de otros orígenes, el Ecuador parte de una base sólida: su marco normativo ya contempla aspectos clave como la protección frente al trabajo infantil, y presenta niveles prácticamente nulos de deforestación en el sector cacaotero.

De acuerdo con la titular de Anecacao, estas condiciones, sumadas a la implementación de procesos como la georreferenciación de fincas y el fortalecimiento de sistemas de trazabilidad, han permitido avanzar de manera consistente hacia el cumplimiento de la normativa.

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Asegura que desde que se conocieron los lineamientos del EUDR, Anecacao ha cumplido un rol articulador, trabajando de la mano con sus socios y, a través de ellos, con productores en todo el país.

“Se han impulsado procesos de capacitación, talleres y asistencia técnica que han llegado a miles de productores en las distintas zonas cacaoteras, abordando temas como buenas prácticas, trazabilidad y cumplimiento normativo. Asimismo, se ha promovido la articulación con actores públicos y privados para el registro de productores en sistemas clave que respaldan la trazabilidad del cacao ecuatoriano”, comenta Casanova.

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En esa línea, en marzo pasado el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF Ecuador) convocó a actores del sector público, privado y de la sociedad civil para analizar los avances, lecciones aprendidas y desafíos del país frente al EUDR.

El encuentro permitió revisar el estado de preparación de las cadenas productivas vinculadas a mercados europeos, así como intercambiar perspectivas sobre los retos asociados a la implementación de esta normativa. Especialmente en materia de trazabilidad, información geográfica, cumplimiento legal de las fincas y verificación del origen de la producción.

Durante el evento, WWF Ecuador presentó herramientas educomunicacionales de carácter didáctico orientadas a apoyar a asociaciones de pequeños productores de cacao para que conozcan el proceso de implementación y los requisitos necesarios para avanzar hacia el cumplimiento de dicha regulación.

Estos materiales organizan y presentan de forma clara los requerimientos de la normativa.

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El encuentro también contó con la participación de representantes de asociaciones productoras de cacao de la provincia de Napo, quienes compartieron sus experiencias y perspectivas sobre los desafíos que enfrentan las organizaciones de pequeños productores frente a los nuevos requisitos de acceso a mercados internacionales.

En paralelo, se destacó el posicionamiento y alcance del país en la exportación internacional de productos sostenibles. De acuerdo con datos del Ministerio de Agricultura y Ganadería, Ecuador ocupa por quinto año consecutivo el primer lugar entre los diez principales exportadores de productos orgánicos hacia la Unión Europea.

El intercambio permitió abrir la conversación sobre los siguientes pasos para que el país permanezca como potencia mundial en el mercado de cacao, teniendo en cuenta al desarrollo social y económico de las familias productoras, así como el cuidado al medioambiente.

El reglamento inició su camino en 2019 y ha pasado por dos prórrogas

La primera vez que se supo del EUDR fue en 2019 cuando la Comisión Europea comenzó a considerar acciones para atender la problemática de la deforestación, más allá de medidas voluntarias de países, organizaciones y sector privado.

En octubre de 2020, el Parlamento Europeo solicitó a la Comisión Europea presentar una legislación para detener la deforestación mundial y así atender uno de los objetivos del Pacto Verde, relativo a reducir la huella ecológica de consumo de la UE.

En diciembre de 2020, la Comisión Europea lanzó una consulta pública en materia de deforestación y recibió más de un millón de observaciones, exigiendo la emisión de una legislación. Constituyó la mayor consulta pública sobre temas ambientales en la UE y la segunda más grande en su historia. Casi un año después, la Comisión Europea, liderada por la Dirección General de Ambiente (DG-ENVI), presentó su propuesta de legislación.

El 19 de abril de 2023, el Parlamento Europeo aprobó el texto legislativo, el 31 de mayo de ese año el Parlamento y el Consejo de la UE adoptaron la legislación. El Reglamento de Deforestación fue publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea el 9 de junio de 2023, entró en vigor el 29 de junio de ese año y tenía previsto comenzar su aplicación el 30 de diciembre de 2024. Sin embargo, el 17 de diciembre de ese año, el Parlamento Europeo aprobó la propuesta de ampliar un año la fecha de aplicación; y el 17 de diciembre de 2025 se volvió a aprobar una segunda prórroga. (I)