El Gobierno dispuso, mediante el Decreto Ejecutivo 303, un ajuste en la fórmula para fijar el precio del diésel y con esto también “se estableció un piso de compra, que es otro seguro adicional para las abastecedoras”, según el presidente de la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados del Petróleo del Ecuador (Camddepe), Ivo Rosero.
Y este último punto genera preocupación en el gremio.
El presidente Daniel Noboa emitió el pasado 11 de febrero el decreto con la disposición, un poco antes del cambio de precios en los combustibles que se realiza el 12 de cada mes.
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Así, para el periodo del 12 de febrero al 11 de marzo del 2026 el diésel pasó de $ 2,712 a $ 2,70, una baja de $ 0,012.
“Este es un decreto que se hace para cumplir la palabra del presidente de poner el diésel en $ 2,70″, afirma Rosero.
En octubre del 2025, el mandatario señaló que en diciembre de ese año pasaría de $ 2,80 a $ 2,78, pero se redujo un poco más ($ 2,768) y para febrero se estimaba que el valor fuera de $ 2,70 el galón.
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El anuncio de Noboa se dio tras la eliminación del subsidio a este combustible en septiembre del 2025, cuando el precio pasó de $ 1,797 a $ 2,80 a partir del 13 de septiembre hasta el 11 de diciembre del 2025.
Sin embargo, de acuerdo con Rosero, con el Decreto 303 también se estableció o se da un piso a la abastecedora, un precio mínimo independientemente de si es que baja el diésel en el mercado internacional, lo que considera como seguro adicional para esta parte de la cadena.
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Dice que el mes anterior ya se les subió el margen de las abastecedoras hasta un 11,6 %. “Es decir, se les ha subido aproximadamente $ 0,17. Eso jamás va a ser compartido con nuestro gremio”, sostiene.
Explica que lo que hizo el decreto es establecer un precio en la terminal, con el cual compra la comercializadora y que se ubica en $ 2,193, siendo el valor base.
Comenta que en el decreto se señala que el componente de precio terminal en ningún caso podrá ser inferior al valor base del diésel prémium de $ 2,219 por galón sin el impuesto al valor agregado (IVA).
Suma esos $ 2,219 más los $ 0,128 -que es el margen a compartir entre comercializadora y estaciones de servicio- y a eso le añade el IVA para llegar a los $ 2,70 que funcionará por este mes.
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Y añade que se establece, aunque no especifica un rango de tiempo, que habrá un precio mínimo en la terminal, es decir, la abastecedora no puede recibir en ningún caso menos de ese valor, así baje el precio del diésel en el mercado internacional.
En ese contexto, señala que desde el gremio han sido enfáticos en el tema: “Indicando que si es que se favorece solamente a las abastecedoras, se pone en riesgo la cadena de comercialización y se pueden sentar las bases para el establecimiento de un monopolio, como ya sucedió en Chile, porque normalmente los grandes grupos económicos tienen abastecedora, comercializadora y estaciones de servicio propias o afiliadas... Esto nos deja preocupados”.
Reitera que en enero ya se hizo un “fuerte ajuste adicional a las abastecedoras”.
Comenta que primero se utilizaban como referencia para el cálculo de su margen los bonos del tesoro norteamericano, que rendían un 4 %; luego, los bonos de deuda interna ecuatoriana, que rendían un 8 % en números redondos; y ahora la tasa efectiva del Banco Central para el sector empresarial y productivo, que es el 11,65 %.
“En definitiva se sube del 4 % al 11,65 % de ese margen, estamos hablando de más del 7 %, que si multiplica por el precio promedio del mercado del golfo, hablamos de $ 0,17 de incremento”, agrega.
En cambio, en el gremio dicen que están en una situación muy crítica porque la subida inicial del diésel en septiembre generó que los transportistas de combustible les subieran hasta el 30 % el flete.
Y por otro lado, dice que como el diésel se vende a crédito a los gobiernos autónomos descentralizados y a los transportistas pesados están en imposibilidad de seguir sosteniendo esa cartera.
Ante ello, comenta que han comenzado a cortar el crédito al transporte pesado porque no pueden sostenerlo más y también empezaron a dejar de participar en las licitaciones para abastecer al Gobierno. “Esto es una bola de nieve que si no se hace algo rápido con respecto a nuestro margen en el diésel, que de paso tenemos el más bajo del mundo, ganamos $ 0,128 a compartir con la comercializadora”, puntualiza.
Reconoce y agradece al Gobierno por el primer ajuste que se hizo en noviembre a las estaciones de servicio luego de 23 años. “Pero fue solamente de $ 0,03 por galón y se suponía que era un ajuste inicial, se estableció una hoja de ruta”, indica.
Tras 23 años, el Gobierno hizo el ajuste y pasó de $ 0,1603125 por galón a $ 0,1903125, de acuerdo con el Decreto Ejecutivo 209, del 11 de noviembre del 2025. (I)




