Son 401.305 los ecuatorianos desempleados, esto eso, el 5 % de la Población Económicamente Activa, hasta diciembre del 2020. Y dentro de este grupo la mayoría son mujeres.

Ellas se encuentran en una tasa de desempleo del 6,7 % frente al 3,7 % de hombres, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), que esta mañana dio las cifras oficiales tras más de un mes de atraso.

Esta amplia diferencia se ha mantenido históricamente, pero con mayor énfasis en mayo y junio pasado, meses de la cuarentena por el COVID-19, donde hubo un 15 % de mujeres desempleadas.

A eso se suma la diferencia en salarios. El promedio de ingreso laboral, en diciembre pasado, para los hombres fue de $309,9 y las mujeres de $262,6.

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El mayor golpe del desempleo, para ambos géneros, se enfoca en personas entre 25 y 34 años, de acuerdo con los datos de diciembre pasado.

Y en este grupo se encuentra Elena, de 27 años. Ella fue despedida de una empresa privada en abril del 2020 y con su liquidación intentó emprender de diversas maneras para generar ingresos.

Primero, ofertó dulces como tortas de choclo y alfajores, junto a su madre, que le duró pocas semanas por la baja demanda. También intentó vender pulseras, pero tampoco resultó.

Ante la desesperación decidió viajar a Estados Unidos y trabajar como niñera por cuatro meses. La presión por ayudar a su madre la llevó a tomar esa decisión.

Hace poco regresó al país y sigue con la misma decepción de hace casi un año: la falta de oportunidades que tienen las mujeres para conseguir empleo y que se ha acentuado con la pandemia.

“Todos los días mandaba mi currículum a diferentes anuncios, pero no me salió nada. Y cuando regresé de Estados Unidos esa realidad del desempleo te golpea y es duro porque uno tiene que ingeniarse en cómo tener ingresos”, cuenta Elena.

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La joven de 27 años también engrosa las cifras de desempleo abierto o en el que las personas realizan alguna gestión para conseguir empleo. Esta tasa se colocó en el 4,0 %. Mientras, el desempleo oculto, aquel donde no se realiza una gestión, se encuentra en el 1,0 %.

Mónica Larrea, especialista en negocios internacionales, cuenta que este grupo de personas sin duda son los más afectados por el desempleo y con mayor énfasis en las mujeres por una posible falta de productividad en atención a actividades familiares o la condición errónea de no contratar a mujeres con hijos.

“Es que la mujer en el campo laboral no solamente es trabajadora sino muchas veces madre de familia y dentro de las empresas priorizan al momento de seleccionar el personal porque dicen que la mujer me va a pedir permiso porque los hijos se enferman y sobre todo ahora con el teletrabajo, la asistencia a clases virtuales, las madres son las que más han estado pendientes de esta situación y posiblemente esa falta de productividad es percibida por los empresarios”, explica.

Para el economista Héctor Delgado, otro de los motivos es la cultura latinoamericana de ver a la mujer en el hogar y no en un trabajo, aunque afirma que de a poco va cambiando. También atribuye esta diferencia a que algunas compañías están buscando personas que den más.

“Todas las crisis han hecho que las empresas tengan que reinventarse en el sentido de que exigen un poco más de esfuerzo. Si antes se hacía una actividad, ahora tendrá que hacer una y media. Lamentablemente en Ecuador se hace mucha diferencia entre el hombre y la mujer y tienden a preferir a los hombres”, dice.

Delgado indica que se requieren cambios estructurales como políticas gubernamentales y corporativas.

Y Larrea ejemplifica tres aspectos: primero desde el Gobierno dar beneficios tributarios a las empresas en la contratación de mujeres; segundo, que las compañías establezcan una cultura organizacional, esto es, puesto de empleo por el mismo salario sea hombre o mujer, entre otros; y tercero, desde la academia priorizar la formación femenina en todos los ámbitos. (I)

Otros datos

  • Empleo en el sector informal

El 51,1 % de personas se encuentra con empleo en el sector informal de la economía a diciembre del 2020. Y en comparación con los datos de septiembre, aumentó casi 3 %. Estaba en 48,6 %. Según el INEC, en este grupo están las personas con empleo que trabajan en empresas que tienen Registro Único de Contribuyentes.

  • Empleo adecuado/pleno

Comparando con las cifras de septiembre, a diciembre del 2020 este porcentaje disminuyó en un 2 %. Estaba en 32,1 % y pasó al 30,8 %. Aquí se encuentran las personas con empleo que, durante la semana de referencia, perciben ingresos laborales iguales o superiores al salario mínimo, trabajan igual o más de 40 horas a la semana.

  • Empleo público y privado

De cada 100 plazas de trabajo asalariado, 83 fueron generadas por el sector privado y 17 fueron generadas por el sector público. En esta categoría no se cuenta al patrono, cuenta propia, trabajador del hogar no remunerado, trabajador no remunerado en otro hogar, ayudante no remunerado de asalariado/jornalero, empleado(a) doméstico(a).

  • Empleo bruto

Tres puntos aumentó el empleo bruto ubicándose en 61,2 %. En el área rural es del 69,2 % y en el urbano de 57,7 %. El empleo bruto es igual a la población ocupada/población en edad de trabajar, según el INEC.