Las reservas internacionales deberán cubrir los cuatro sistemas del balance del Banco Central hasta el 2035. Sin embargo, el primer sistema, que contiene los depósitos de los ahorristas de bancos, cooperativas, mutualistas; dinero que respalde los Títulos del Banco Central (TBC) y depósitos a la vista de banca pública deberán ser cubiertos hasta el 2026. Así lo indica la transitoria quincuagésima tercera de la propuesta de Ley de Defensa de la Dolarización que se trata en estos días en la Comisión de Régimen Económico de la Asamblea Nacional.

Esa transitoria dispone que “a más tardar hasta el año 2026, todos los pasivos del primer sistema del balance serán plenamente cubiertos al menos en un ciento por ciento con reservas internacionales de libre disponibilidad”.

También indica que en este periodo de transición, la Junta de Política y Regulación Monetaria determinará la metodología y el porcentaje de cobertura que se aplicará para el primero, segundo y tercer sistemas, los cuales regirán a partir del año 2035.

La Ley de Defensa de la Dolarización propone “la acumulación gradual de las reservas internacionales, con el objetivo de que los activos de la reserva internacional del Banco Central del Ecuador (BCE) respalden la totalidad de las reservas de las instituciones financieras privadas y públicas depositadas en sus cuentas, así como la moneda fraccionaria en circulación”, dice la ley. También se ratifica que se debe propender a capitalización del balance a través de sus utilidades.

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Para Alberto Acosta Burneo, editor de Análisis Semanal, es muy necesario fortalecer el balance del BCE ya que la entidad debe responder por los depósitos que custodia. Aclara que por ejemplo el encaje bancario que son los dineros de los depositantes no debería estar invertido en nada y más bien permanecer totalmente líquido. Esto para que en caso de que el público quiera retirar sus dineros, los bancos le puedan pedir al Central y este se los entregue de regreso sin ningún problema. Es importante entender, dice, que lo que se quiere es garantizar a los depositantes y no a los banqueros.

Con corte a febrero del 2021, la reserva está en $ 5.791 millones y el encaje bancario es de $ 5.055 millones. Esto quiere decir que “con las justas” se alcanza a cubrir el encaje que debe estar líquido, pero existen otras obligaciones que ya no están cubiertas con activos líquidos. Ese es el problema.

De acuerdo con Acosta, sí es posible que hasta el 2026, el primer sistema, que contiene dineros de los depositantes del sistema financiero y de la banca pública, TBC, pueda ser cubierto, pero para ello se debe corregir el desequilibrio fiscal. “Solamente si se corrige el desequilibrio fiscal, y el fisco logra acumular superávit, podrá ir honrando las deudas que tiene con el BCE”.

El proyecto de reforma establece también que el capital autorizado y pagado del Banco Central del Ecuador ascenderá a cien millones de dólares.

Entre tanto, ayer, el Consejo de Cámaras y Asociaciones de la Producción, integrado por varios gremios productivos, hizo un llamado a la Asamblea para defender la dolarización y dar paso al proyecto económico urgente denominado Ley de Defensa de la Dolarización. Los representantes empresariales pidieron que en el marco de un debate técnico ejerza con responsabilidad su atribución legislativa, a fin de preservar y garantizar el interés económico y social de la población ecuatoriana, al otorgar un blindaje a la dolarización.

El segundo vicepresidente de la Asamblea, Patricio Donoso (CREO), indicó que aún no existe fecha para la primera reunión que realizará la Comisión Especializada de Régimen Económico, sin embargo, comentó que personalmente pedirá la presencia de los altos funcionarios de Gobierno y de entidades de control, así como de expertos en materia monetaria y financiara. Se convocará al ministro de Economía, a la gerenta del Banco Central, a las superintendentas de Bancos y de Economía Popular y Solidaria, así como a expertos como Jaime Carrera, Abelardo Pachano, Walter Spurrier, entre otros. (I)