Con la intención de ser el puente de diálogo entre el sector público y privado, para exponer y ayudar a dar solución a las principales necesidades de la provincia de Santa Elena, se inauguró el 3 de agosto pasado la Cámara de la Producción de Santa Elena (Capse); también para brindar acompañamiento, asesorías, representación, vocería y capacitaciones a sus empresas afiliadas. María Isabel Salvatierra, vicepresidenta del gremio, comenta los detalles del nacimiento y cristalización de este proyecto que congrega a un grupo de empresarios comprometidos con la provincia.

¿Cómo y cuándo nace la iniciativa de crear la Cámara de Producción de Santa Elena?

En la provincia tenemos múltiples necesidades. En la población rural hay una alta incidencia de pobreza y carencia de servicios básicos, y por otro lado, los productores agrícolas tienen dificultades para desarrollar sus cultivos ante la falta de agua, para ser competitivos ante elevados costos de producción y para comercializarlos ante la falta de acuerdos comerciales. En el contexto de la crisis sanitaria, muchas personas perdieron su empleo y varios negocios pasaron muy malos momentos, lo que elevó el desempleo y la pobreza.

Ante estos escenarios, varios empresarios de la provincia unimos esfuerzos para tratar de llevar donaciones y todo tipo de ayuda. Hemos conformado un grupo humano muy solidario y comprometido con aportar soluciones a las diferentes problemáticas sociales y económicas. Así nace la Cámara de la Producción de Santa Elena, con el objetivo de ser ese ente que promueva la asociatividad y tender puentes de diálogo con el sector público y con la academia en búsqueda de mejorar las oportunidades para nuestra querida provincia.

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¿Cómo está conformado el directorio de la nueva Cámara?

Somos empresarios comprometidos con el desarrollo económico y social de la provincia. La presidenta de la Cámara es Mirian Valdiviezo Córdova, el director ejecutivo es Luis Alberto Caisa y yo ocupo la vicepresidencia del gremio.

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Antes de la creación de la Cámara, ¿qué gremio los representaba, qué resultados tuvieron?

Siempre hemos tenido muy buenas relaciones y recibido la ayuda de las cámaras y comités productivos y comerciales más importantes del país. Estamos muy agradecidos por la colaboración, incluso nos han impulsado en la creación de este nuevo gremio.

¿Con cuántas empresas inicia su vida institucional el gremio?

Iniciamos con 33 empresas.

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¿Cuáles son las industrias que se encuentran en la provincia de Santa Elena?

Más de 80 % del producto interno bruto (PIB) de la provincia está concentrado en estas actividades: construcción 25 %, derivados del petróleo 19 %, comercio 14 %, enseñanza 9 %, extracción de petróleo 5 %, turismo 4 %, inmobiliario 3 %, administración pública 3 %, según cifras del Banco Central.

¿Cuáles serán los ejes de acción de la Cámara?

En lo económico, fomentar el crecimiento y el desarrollo de los pequeños y medianos empresarios para que puedan ser más competitivos y lleguen a mercados internacionales; y en lo social, a través de la generación de empleo y los diferentes programas, aportar con soluciones a la reducción de la pobreza en la zona. Lograr familias felices.

¿Qué expectativa tiene el gremio y las empresas sobre las reformas tributarias que impulsa el Gobierno?

Tenemos mucho optimismo y esperanza de que estamos en un momento bastante favorable para la inversión productiva. Esperamos que la reforma tributaria recoja las sugerencias de los empresarios: la necesidad de reducir y simplificar el esquema impositivo para incentivar la inversión y la generación de empleo productivo.

En cuanto a la generación de empleos, según el gremio, ¿en qué dirección debe ir la reforma laboral?

La realidad del mercado laboral es bastante dramática: solo tres de cada diez ecuatorianos de la población económicamente activa tienen empleo adecuado. La única solución viable es hacer más flexible el mercado laboral. Debemos facilitar la contratación incorporando diferentes modalidades de contratación, que reduzcan costos empresariales pero que conserven los beneficios sociales de los empleados. (I)