Ecuador recibió unos $ 948,5 millones en derechos especiales de giro (DEG), por parte del FMI, como consecuencia de su política de asignar más liquidez a la economía mundial.

Hace pocos minutos, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, anunció que hoy entró en vigor la mayor asignación de derechos especiales de giro (DEG) en la historia del FMI, equivalente a aproximadamente $ 650.000 millones. “Esta asignación es una importante inyección de ánimo para el mundo, y si se utiliza con prudencia, una oportunidad única para combatir esta crisis sin precedentes”, dijo.

Georgieva ratificó que los DEG se distribuyen a los países miembros en proporción a sus cuotas relativas en el FMI. Esto significa que alrededor de $ 275.000 millones se destinarán a países de mercados emergentes y en desarrollo, de los cuales los países de bajo ingreso recibirán aproximadamente $ 21.000 millones, lo que equivale hasta el 6 % del PIB en algunos casos. En el caso de Ecuador, los $ 948,5 millones resultan de multiplicar la cuota de $ 668,7 millones en DEG que tiene el país por 1.418.470, que es la cotización de cada dólar en DEG al 23 de agosto.

Entre tanto, Georgieva explicó que los DEG complementan las reservas en moneda extranjera de los países y reducirán su dependencia de la deuda interna o externa más onerosa. “Los países pueden utilizar el margen de maniobra que proporciona la asignación de DEG para respaldar sus economías e intensificar la lucha contra la crisis”, dijo.

El FMI anunció que presentará evaluaciones periódicas sobre las tenencias, transacciones y negociación de DEG, incluido un informe de seguimiento sobre el uso de los DEG dentro de dos años.

Georgieva indicó además que “para amplificar los beneficios de esta asignación, el FMI alienta a los países con sólidas posiciones externas a canalizar parte de los DEG en forma voluntaria hacia los países más necesitados. En los últimos 16 meses, algunos países ya se han comprometido a prestar $ 24.000 millones, incluidos $ 15.000 millones de sus actuales DEG, al Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (FFCLP), a través del cual se otorgan préstamos en condiciones concesionarias a países de bajo ingreso”.

Asimismo, el FMI está estudiando con los países miembros la posibilidad de crear un nuevo servicio financiero: el Fondo Fiduciario para la Resiliencia y la Sostenibilidad, que podría canalizar DEG para ayudar a los países más vulnerables en su transformación estructural y afrontar, entre otros aspectos, los desafíos relacionados con el cambio climático. Otra posibilidad sería canalizar DEG para respaldar el financiamiento otorgado por los bancos multilaterales de desarrollo.

Entre tanto, Ecuador tiene planificado negociar los DEG a través del Banco Central, que pedirá al FMI transformarlos en divisas. Esto se hará con una negociación con otros bancos centrales dispuestos a entregar divisas a cambio de los DEG. Los $ 950 millones ya constan como parte de los ingresos de financiamiento del presupuesto general del Estado que el Gobierno acaba de entregar a la Asamblea. (I)