El presidente de la Cámara de Comercio Ecuatoriano Colombiana (Camecol), Freddy Cevallos, cree que ha habido una inacción por parte del Gobierno colombiano ante el pedido de Ecuador de implementar medidas en la frontera norte. El anuncio del aumento al 100 % de la tasa de seguridad a las importaciones de Colombia los tomó por sorpresa, aunque ya percibían señales de un progresivo deterioro en la relación entre los dos países.
¿Qué implica la decisión de Ecuador de subir al 100 % la tasa de seguridad a las importaciones de Colombia?
Para nosotros, al igual que para la colectividad en general, fue una sorpresa este anuncio repentino del 100 %. Si bien es cierto vimos que a medida que pasaba el tiempo la relación se iba deteriorando, diría yo por las declaraciones inapropiadas por parte del Gobierno colombiano y, últimamente, más allá de la posible separación de la Comunidad Andina (CAN), lo que acaba de comentar el presidente (Gustavo) Petro, referente al presidente (Daniel) Noboa. Entonces, se veía venir este nivel de desgaste que ocasionó lastimosamente este incremento al 100 % de la tasa de seguridad.
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Las consecuencias de esto son completamente nefastas, además de ser numéricas.
Como Ecuador compramos a Colombia cerca de $ 1.900 millones y vendemos cerca de $ 900 millones. Al momento que exista una tasa del 100 %, por ejemplo, si antes traíamos un producto a $ 100 ahora será en $ 200, y la probabilidad de vender ese producto en Ecuador o en Colombia va a ser baja, ya que al tener un producto que de un mes al otro o en dos o tres meses suba al doble de precio, obviamente esto lo va a sentir y la respuesta: no lo va a consumir.
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¿A qué atribuye ese desgaste?
Más que una injerencia, porque sí la ha habido, pero no de inicio, creo que ha habido una inacción por parte del Gobierno colombiano.
Y vamos a poner este contexto: el Gobierno ecuatoriano, sobre una realidad basada en argumentos totales, vivimos una inseguridad que desbordó la frontera entre Ecuador y Colombia... Hizo requerimientos puntuales al Gobierno colombiano, pero no tuvo la capacidad de respuesta o la intención de respuesta de punto por punto ir concretando los requerimientos del Gobierno ecuatoriano, y a eso sumémosle el concepto geopolítico...
En un momento en el cual la relación está tan delicada, no puede comenzar a opinar sobre un tema interno, un tema que en el buen término no le incumbe (al presidente Petro)... Lo que está sucediendo con el exvicepresidente Jorge Glas..., no lo tome como propio, precisamente hoy que estamos en una situación tan delicada, una situación de cristal. Viene a atacar y acaba de reventar lo poco o la poca posibilidad que teníamos de conversar.
¿Cuál cree que va a ser el rumbo que va tomar toda esta situación?
Con los incrementos de la tasa de seguridad del 30 % y 50 %, las operaciones entre Ecuador y Colombia se verían altamente deterioradas. Ahora con esto se podría decir casi sin temor: está destruido el 100 % de las operaciones...
Como lo manifesté al inicio de esto (la aplicación de la tasa de seguridad), la solución o que continúe el problema serán los resultados que se den en las urnas el momento que el pueblo colombiano tome la decisión de saber quién manda...
¿Para encontrar una solución se dependería de los resultados en las elecciones de Colombia?
Me anticipo y me atrevo a decir que, si hoy se mantiene la misma tendencia con el candidato del presidente Petro, deberemos esperar sin duda alguna cuatro años más de lo mismo, o de algo peor, porque las relaciones ya no irán solo a lo comercial, sino a todo el concepto de una relación bilateral.
Será prácticamente como levantar una pared de concreto entre los 600 kilómetros que nos dividen a Ecuador y Colombia y la capacidad o probabilidad, no solo comercial, sino hasta de movilizarse y temas adicionales será de alto riesgo o de baja probabilidad.
Y a diferencia de esto: un cambio de tendencia, estoy también completamente convencido de que al día siguiente la nueva tendencia que vaya comenzará a luchar contra lo que estamos luchando Latinoamérica y, como resultado de esto, de forma inmediata, se restablecerán relaciones, y yo diría que incluso hasta se mejorarán las bilaterales, así comerciales.
Como cámara, ¿qué alternativas se han propuesto a los socios que comercializaban con Colombia?
Siempre se están buscando nuevos mercados, clientes y proveedores. Lo que sí puedo mencionar es que no es de un momento al otro y llegar a suplir las ventas que hacíamos de cerca de $ 900 millones a Colombia y las compras de cerca de $ 1.900, suplirlas de forma inmediata o que ellos las suplan de forma inmediata desde Colombia: eso no es posible...
Si esto se agudiza, probablemente y definitivamente se encontrarán mercados sustitutos, pero tomará su tiempo y tiempo significa costo.
El comercio entre Ecuador y Colombia no va a parar. Esperamos que haya una pronta solución, que hoy por hoy, a título particular, lo veo alrededor del resultado de la votación y cuando la tendencia que se mantiene actualmente cambie; caso contrario, serán cuatro años de malos momentos, cuatro años que se agudizarán no solo el comercio, sino todo tipo de relación. Esperemos que esto no pase, pero estamos convencidos de que encontraremos un sentido racional y beneficioso de lado y lado... (I)