En septiembre de este año vence el plazo para que Petroecuador mejore la calidad del diésel prémium que se produce en el país. La disposición es que el combustible que consumen buses, camiones y algunos vehículos livianos alcance la calidad Euro 6.
En ese sentido, ya se han realizado pruebas exitosas en enero y febrero pasados, indicó a este Diario Christian Puente, director ejecutivo encargado de la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH).
La medida se estableció en el Decreto Ejecutivo 126, del 12 de septiembre de 2025, que ajustó el subsidio al diésel.
Publicidad
El presidente de la República, Daniel Noboa, ordenó que Petroecuador reduzca progresivamente el contenido de azufre en el diésel prémium hasta alcanzar, en un plazo máximo de doce meses, las 50 partes por millón (equivalente a la calidad Euro 6).
El director de la ARCH confirmó que aquello debe cumplirse hasta septiembre de 2026. “Esto afecta no solamente al medioambiente, sino a la capacidad operativa y el rendimiento de los motores”, comentó.
La Normativa INEN 1489 determina que el contenido de azufre en el diésel prémium sea de máximo 250 partes por millón (ppm).
Publicidad
Publicidad
Informes de Petroecuador de diciembre de 2025, así como de enero, febrero y marzo de 2026 reflejan que el combustible que se ha despachado en la mayoría de las refinerías y terminales se ha mantenido por debajo del límite fijado en la normativa e inclusive menor a las 50 ppm.
El nivel de la calidad no es la misma en todas las refinerías y terminales. Han existido picos altos, como en febrero cuando la terminal El Beaterio registró 108 ppm o en la refinería La Libertad, que alcanzó los 124 ppm.
Publicidad
En la refinería de Esmeraldas, la más grande del país, el combustible salió con un promedio de 39 ppm en diciembre, bajó a 38 ppm en enero, subió levemente a 47 ppm en febrero y alcanzó una pureza sobresaliente de apenas 20 ppm en marzo. En esos tres meses, el pico más alto registrado fue de 82 ppm en febrero.
El director de la ARCH señaló que las pruebas ejecutadas han sido satisfactorias, lo que evidencia que se puede obtener un producto de bajo contenido en azufre en las refinerías del país (Esmeraldas, Shushufindi y La Libertad).
Cambiar la calidad del diésel que se produce internamente no es una tarea sencilla, reconoció, porque la infraestructura del país tiene varias décadas de antigüedad.
“Tenemos que ser conscientes de que son más de 40 años de infraestructura y que no fácilmente se puede cambiar un modelo productivo para garantizar un producto de mejor calidad”, apuntó.
Publicidad
Puente informó que actualmente se supervisan los contratos de prestación de servicio para la adquisición y ejecución de componentes químicos necesarios para la elaboración del producto, con el fin de garantizar que en septiembre exista el abastecimiento.
Además, la ARCH trabaja en la actualización de sus laboratorios para realizar controles más efectivos sobre el contenido de azufre en el diésel que se comercializa en el país.
El mejoramiento de la calidad de los combustibles, especialmente del diésel, es fundamental debido a su alto consumo en el transporte de pasajeros y de carga, comentó David Molina, director ejecutivo de la Cámara de la Industria Automotriz Ecuatoriana (Cinae).
Recordó que en el pasado se han hecho ofrecimientos para elevar la calidad del derivado, pero no han llegado a buen puerto.
En su criterio, el principal obstáculo ha sido el subsidio a los combustibles. Mejorar la calidad implica importar o producir combustibles más costosos; con subsidios altos, esto incrementaría el gasto fiscal, dificultando la decisión gubernamental de avanzar en este sentido.
La reducción progresiva de subsidios y el acercamiento de los precios locales a los internacionales facilitan la viabilidad de mejorar la calidad del combustible, describió.
“Creo que mientras más se acerque el precio del combustible a niveles internacionales, más fácil es que se cumplan estos grandes objetivos de mejorar la calidad. No es la primera vez que hay intención de mejorar la calidad de los combustibles. De esto hemos venido hablando los últimos diez años, por lo menos. Siempre ha habido la intención en las mesas técnicas con el INEN, pero por temas presupuestarios no había sido posible”, dijo.
Ventas de camiones y buses registraron mayor crecimiento, y electrificados tienen cifras históricas
Anotó que la calidad del diésel en Ecuador es inconsistente debido a las mezclas entre combustibles importados y refinados localmente. En algunos sectores y momentos se ha alcanzado el estándar de 50 ppm, pero en otras se llegó a usar diésel 2 en vez de prémium; “la calidad era muy baja, afectando negativamente los motores y generando problemas de garantía para fabricantes”.
En Ecuador existe un desfase entre la calidad del diésel disponible y la tecnología de los vehículos modernos. El diésel de baja calidad afecta directamente los sistemas de inyección, filtros, turbos y otros componentes de los vehículos, especialmente los que cuentan con tecnología Euro 5 y Euro 6, diseñados para combustibles más limpios.
Narcisa Álvarez, gerenta de Posventa de E. Maulme de Corporación Proauto, explicó que debido a la mala calidad del combustible, los intervalos de mantenimiento se reducen considerablemente: mientras que internacionalmente los mantenimientos pueden realizarse cada 20.000 o 30.000 km, en Ecuador deben hacerse cada 5.000 a 10.000 km para evitar daños mayores.
Esto incrementa los costos para los usuarios y reduce la vida útil de componentes críticos. “Un mejor diésel se va a traducir en que los intervalos del mantenimiento correctivo del sistema de inyección van a disminuir”, señaló; no obstante, advirtió que la calidad Euro 4 aún es menor a lo que demandan vehículos con tecnologías más avanzadas.
Unidad de refinería entrará a operar para fortalecer abastecimiento de gasolina
“Tenemos un combustible de mala calidad que definitivamente afecta los componentes si es que no cambiamos a tiempo, sobre todo los filtros. Se están alimentando motores con tecnología año 2026 con combustible que tiene estándares de hace dos décadas. Ese desfase lo termina pagando el motor y, obviamente, el bolsillo del usuario”, observó.
Los talleres que dirige Álvarez atienden a Guayaquil y Machala y reciben alrededor de 2.300 vehículos al mes, de los cuales 400 son pesados y unos 720 son livianos que usan diésel.
La experta agregó que la calidad del diésel no es uniforme porque aun cuando Petroecuador importe diésel de buena calidad, el producto se altera al ser mezclado con otro derivado de menor calidad, además se puede contaminar durante el transporte y almacenamiento que no siempre están limpios.
Disponer de diésel tipo Euro 4 es un avance positivo; sin embargo, los expertos señalaron que esto aún deja a Ecuador lejos de otros países que venden combustible con calidad más alta, tipo Euro 6, por lo que se debe buscar aumentar aún más el nivel del producto que se vende en las gasolineras del país. (I)





