Con $ 3.691 millones exportados desde enero a septiembre pasado y un crecimiento del 32 % en comparación con el mismo periodo del 2020, el camarón se posiciona de largo como el primer producto de exportación no petrolera del país.

Lejos, a $ 1.093 millones de distancia aparece su escolta, el banano, con $ 2.598 millones en exportaciones.

El crustáceo encabeza también las exportaciones en importantes mercados como Estados Unidos, la Unión Europea y China, siendo este último su principal destino con $ 1.501 millones, según cifras de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor).

De este dominio y vigencia en los mercados internacionales, José Antonio Camposano, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA), endosa responsabilidades, principalmente se refirió a las constantes inversiones que el sector acuícola realiza.

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Afirmó que estos recursos han permitido al sector contrarrestar serios problemas de competitividad que el Ecuador acarrea y que hasta la actualidad no se han abordado de forma frontal.

“El sector camaronero, de toda la cadena exportadora, es uno de los que más inversión están haciendo, porque el empresario ecuatoriano que exporta está acostumbrado a invertir constantemente, porque si no invierte a la medida de que sus activos se deprecian, a la medida que su infraestructura se avejenta, pierde productividad, sucede con las fincas camaroneras”, explicó el dirigente que aunque no tiene cifras exactas del tamaño de la inversión y la coloca en “decenas de millones de dólares”, aseguró que los contratos de inversión firmados con el Gobierno dan una idea de estos recursos colocados.

Diario EL UNIVERSO consultó al respecto al Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, que informó que desde el 2019 registran un total de siete contratos de inversión firmados en el sector camaronero, que suman una inversión de $ 155,7 millones y el compromiso de generar 833 nuevas plazas de empleo en el país.

Además, a la fecha se encuentran en trámite nueve solicitudes de contratos de inversión en el sector camaronero, que suman una inversión estimada de $ 55,5 millones, con proyección de generar 358 nuevos empleos en el Ecuador.

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¿En qué se invierte?

Camposano indicó que cada actor invierte en la medida de lo que requiere. Hoy en día, por ejemplo, hay inversiones importantes en el sector exportador para ampliación en las líneas de procesos, para más espacios en frío.

Este tipo específico de inversiones se han dado en los últimos dos o tres años, debido al incremento del procesamiento.

“Gracias a Dios lo hemos hecho, porque es lo que nos ha permitido sortear parcialmente el problema de los contenedores que es gravísimo, 30 % menos de exportación y entre el 30 % hasta el 50 % menos de procesamiento a partir de esta semana, más o menos lo que pasó en pandemia que no podíamos procesar porque no teníamos personal, hoy no podemos comprar camarón para procesarlo porque no tenemos dónde guardarlo, porque no hay cupo suficiente para exportarlo”, expuso preocupado el dirigente.

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Otros segmentos a los que las empresas derivan importantes recursos es la investigación genética, tecnificación, equipamiento y tecnología. Empacreci, por ejemplo, una empacadora de camarón que funciona desde el 2007, invirtió este mes $ 4 millones en una planta de valor agregado.

Carolina Crespo, gerenta de Ventas y Exportaciones de la empresa, aseguró que en los últimos cinco años han invertido alrededor de $ 10 millones en total, incluida la última inversión.

Añadió que su producción es de 500.000 libras por día y exportan camarón entero, colas de camarón y valor agregado (PUD, P&D Tail-on, P&D Tail-off, PPV, Butterfly) a mercados como Estados Unidos, Canadá, Europa, Rusia, China, Chile y Corea del Sur.

“A medida que el consumo o la demanda se incrementa, siempre se mantiene la idea de invertir”, sostuvo Crespo.

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Empacreci invirtió $ 4 millones en una planta de valor agregado. Foto: Cortesía

Según el presidente de la CNA, el sector privado está haciendo su parte, pero también se necesita de la contraparte pública, por ejemplo, en el proceso de electrificación de fincas camaroneras que está paralizado en el Ministerio de Finanzas más de un mes y que fue anunciado en el 2019, durante la administración de Lenín Moreno.

Camposano aseguró que en octubre pasado el Ministerio de Energía entregó la información a Finanzas, pero en diciembre vence la segunda extensión del plazo que dio el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) para la firma del contrato de $ 200 millones para la construcción de obra de infraestructura.

Se gestiona crédito de $ 200 millones con la CAF para la electrificación del sector camaronero

Aseguró que los desembolsos serían programados para que lleguen unos $ 40 millones anuales; pero hay un plan de inversión del Ministerio de Finanzas para la construcción de esta infraestructura que va a llevar electricidad a alrededor de 60.000 ha de camaroneras.

También se proyecta un proceso de fortalecimiento de líneas de electrificación.

“La distribución interna, todo el cableado interno es responsabilidad del camaronero, las inversiones del camaronero pueden estar entre $ 3.500 y $ 6.500 por hectárea”, calculó Camposano, quien aseguró que el proceso está planificado para ejecutarse entre cuatro o cinco años.