Mientras corre el plazo de diez días que la Secretaría General de la Comunidad Andina (CAN) dispuso a Ecuador y Colombia para desmontar los aranceles recíprocos, gremios empresariales ecuatorianos esperan que las relaciones comerciales entre ambos países se normalicen.

El pasado 7 de mayo, el organismo regional, con base en pedidos de los Gobiernos de Daniel Noboa y Gustavo Petro, resolvió a través de varias resoluciones que la tasa de seguridad impuesta por Ecuador —que actualmente es del 100 %— y los aranceles de Colombia —que son escalonados— vulneran el programa de liberación de la Comunidad Andina consagrado en el Acuerdo de Cartagena.

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Por ello, se ordenó el retiro de las medidas que impactan a los productos importados desde cada país.

Con el contexto actual marcado por la Secretaría de la CAN, el Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE), que agrupa a federaciones, cámaras, asociaciones, corporaciones y otras instituciones de sectores productivos, señaló que “este escenario representa una oportunidad para avanzar hacia la normalización y el restablecimiento pleno del comercio bilateral entre ambos países”.

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El CEE, presidido por Juan Carlos Navarro, se pronunció mediante un comunicado publicado la noche del viernes 8 de mayo.

Sugirió que la situación debe ser un punto de partida para que los países trabajen en conjunto en los desafíos compartidos, como la seguridad fronteriza, sin alterar el flujo comercial, la competitividad y la estabilidad económica.

“Consideramos fundamental que las autoridades de Ecuador y Colombia avancen en el cumplimiento e implementación coordinada de las relaciones emitidas por la CAN, fortaleciendo la institucionalidad andina, la confianza bilateral y las condiciones necesarias para el desarrollo de los sectores productivos de ambas naciones”, finaliza el comunicado del Comité.

Las diferencias comerciales se iniciaron a finales de enero, cuando el presidente de Ecuador anunció la implementación de una tasa de seguridad a los productos importados desde Colombia ante una falta de acción del Gobierno de ese país por precautelar la seguridad en la frontera.

La tasa comenzó en febrero con el 30 %, para marzo subió al 50 % y desde mayo se aplica el 100 %. El presidente Daniel Noboa dispuso que desde el 1 de junio bajaría al 75 %.

La Administración de Gustavo Petro respondió con un arancel del 30 % a las importaciones de bienes ecuatorianos. Y desde mayo estableció un mecanismo escalonado con aranceles diferenciados del 35 %, 50 % y 75 %.

Desde que empezó la disputa comercial, empresarios de los dos países han insistido a las autoridades en la necesidad de diálogos para alcanzar consensos en materia de seguridad, solicitando además la eliminación de la tasa de seguridad y los aranceles.

Tras las recientes resoluciones de la CAN, la Cámara de Comercio de Guayaquil (CCG) comentó que la decisión del organismo regional genera expectativa positiva, porque demuestra que dentro de la Comunidad Andina existen reglas claras y una institucionalidad que funciona.

“Lo importante es que la Secretaría General de la CAN ha ratificado un principio básico: los países miembros deben respetar los compromisos comunitarios que asumieron. Eso da cierta seguridad jurídica al comercio regional y ratifica que no es correcto implementar medidas unilaterales que afecten la competitividad y el intercambio comercial entre los países andinos”, observó Miguel Ángel González, presidente de la CCG.

El dirigente dijo que es posible que los Gobiernos de Noboa y Petro interpongan recursos de reconsideración que prevé la normativa andina; no obstante, desde un punto de vista jurídico, sería poco probable que los recursos cambien el criterio de fondo de la CAN.

Ante un eventual incumplimiento de las resoluciones, la Comunidad Andina podría activar mecanismos institucionales y suspender ciertos beneficios del programa de liberación subregional.

“Ese sería un escenario extremo. Históricamente, la CAN ha privilegiado el diálogo y el cumplimiento voluntario de las decisiones comunitarias, precisamente para preservar la estabilidad y la integración comercial entre los países miembros”, remarcó el vocero de la Cámara de Comercio de Guayaquil. (I)