El campo gasífero Amistad ha pasado de ser una suerte de ‘patito feo’ a ser un campo apetecido en cuestión de pocos meses. Ayer, el Ministerio de Energía y Recursos Naturales no Renovables informó que ha recibido cartas de interés de operar el campo al menos de dos empresas: Canacol de Canadá y Gasvesubio Export, perteneciente al Grupo Eljuri.

Sin embargo, este Diario conoció también de un interés presentado oficialmente por la empresa Sycar (también importadora de gas natural) y de otro actor centroamericano que estaría dispuesto a realizar inversiones por más de $ 100 millones en dicho campo.

Efectivamente, el 21 de agosto pasado, la empresa Canacol, con matriz en Canadá y varias operaciones en Colombia, envió una carta dirigida al actual ministro de Energía, Juan Carlos Bermeo, y al gerente de Petroecuador, Pablo Luna.

Canacol presenta sus credenciales y dice que actualmente produce unos 200 millones de pies cúbicos de gas y que abastece al 25 % de la demanda total de gas en Colombia, combustible que es utilizado en electricidad industrial y consumo residencial. Le explica a la autoridad ecuatoriana que está interesada en adquirir participación y operación de campos de gas en Ecuador y otros países. Además confirmó que participaron en la licitación Oil & Gas, que sacó a licitación el campo Amistad, pero no presentaron ofertas por el tipo de contrato. Ahora, aseguraron que siguen interesados en el potencial y “estarían muy motivados en participar en una futura ronda de licitaciones, bajo el contrato de Participación”, aseveró la empresa.

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Este Diario, además, logró confirmar que la empresa Sycar en más de una ocasión ha expresado al Gobierno la voluntad de “estudiar la información disponible del campo Amistad para analizar una posible propuesta de inversión y operación en el campo que asegure la producción de gas natural nacional, que en conjunto a la importación puedan desplazar a otros hidrocarburos líquidos” (gasolinas, diésel, GLP y fueloil).

Sycar, que tiene un proyecto para importación de gas a través de barcazas, también dijo que ha firmado un acuerdo con Pacifpetrol, operador del campo Ancón, para la compresión de gas natural y su colocación en el mercado nacional. “Esto es una prueba cierta de nuestro esfuerzo por no solamente importar gas natural, sino también promover la producción nacional”, indicó Nelson Jaramillo Pita, gerente de Sycar.

De acuerdo con Jaramillo Pita, a pesar de que la tendencia mundial y regional se inclina hacia el uso de combustibles más limpios como el gas natural, en el Ecuador este participa muy poco en la matriz de consumo de hidrocarburos; mientras que en Latinoamérica en promedio el gas ocupa el 40 % de la matriz, en Ecuador esto no llega a 1,4 %.

Jaramillo explicó que para que haya interés en el campo no puede haber subsidio o control de precios en el gas natural. El inversor que esté interesado en campo Amistad debe tener la capacidad de negociar el precio del gas en el libre mercado e incluso, si le conviene, exportarlo. Para el empresario, lo mejor que puede hacer el Estado es abrir una ronda por campo Amistad, invitar al mundo entero a invertir y ver qué tan atractivo es este campo para el capital privado.

De acuerdo con Jorge Luis Hidalgo, gerente de Green Power, empresa interesada en industrializar el gas natural local (campo Amistad y mecheros del Oriente), era un secreto a voces que había interés de empresas en operar el campo Amistad. Incluso ahora el propio Petroecuador declara que es su campo y ha hecho un plan de levantamiento de producción, es decir, es un campo muy apetecido.

Lamenta, sin embargo, que en el Gobierno anterior el exministro René Ortiz haya sido un promotor de la importación de gas, y había indicado que nadie iba a querer realizar inversiones en dicho campo, pues ya estaba en plena declinación.

Para Hidalgo, es interesante poder conocer que desde 2018, cuando se lanzó a licitación, hubo interesados en el campo Amistad. Sin embargo, “en ese momento el ministro Carlos Pérez García informó que no hubo interesados y se declaró desierto el concurso”, recordó. En realidad, lo que no hubo fue interés en el modelo propuesto por las autoridades, dijo.

Para Hidalgo, la rentabilidad de este campo y de todo el bloque 6 es indiscutible, sobre todo si se considera que por cada dólar de gas natural se deja de importar 5 o 6 dólares de diésel o GLP. Pese a este potencial, añadió, se sigue dando prioridad a la importación de gas. Esto, tomando en cuenta que el Ministerio indica que se podría lanzar una nueva licitación en 2022, sin embargo, ahora mismo está en camino la licitación para una nueva termogás, que terminaría usando gas importado, justamente debido a la falta de agilidad en procesos que se relacionan con la industria local. (I)