Las emergencias o eventualidades pueden llegar a la puerta de cualquier hogar. Y estas provocar que nuestra economía colapse como un castillo de naipes y con ello las metas que nos habíamos propuesto como en casi todos los inicios de año.

Esas metas pueden estar relacionadas con la adquisición de un producto de entretenimiento, un pasaje aéreo o simplemente pagar la deuda de la tarjeta de crédito.

¿Qué se puede hacer para enrumbar el camino de las finanzas del hogar y así alcanzar esas metas pese a que ha transcurrido más de la mitad del año?

La economista Katherine Navia Santana recomienda en primer lugar no perder el ánimo y sentarse a trazar un plan de acción emergente.

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“Se deben replantear las acciones a tomar para poder lograr las metas económicas, disminuyendo gastos que no son importantes y aumentando el porcentaje de ahorro o el pago de cuotas de la deuda para encaminarte nuevamente al objetivo”, sugiere.

Esos gastos que no son importantes también son denominados gastos hormiga, agrega Íngrid Reinoso, asesora financiera.

“Por ejemplo, el pago de aplicaciones que no son prioridad ni necesarias. Podemos reducir el costo del consumo de café. Comprar objetivamente solo lo necesario y no tener cosas almacenadas. También podemos realizar las compras de alimentos semanalmente para no desperdiciar frutas, verduras etc.”, enlista Reinoso.

Cinco consejos sencillos para aprender el hábito del ahorro

Ideas claras

Para mantener una economía equilibrada, explica Navia, las personas deben hacer un análisis de su situación real para una correcta administración de ingresos y de todos los gastos, como el corte de cabello, para que todo esté considerado, incluido un rubro para esas emergencias o novedades. Con ello, agrega, se podrá realizar una planificación de ahorro más aterrizada.

Papel y lápiz. “Para poder lograr el objetivo de ahorro, es necesario manejar un presupuesto mensual estableciendo gastos básicos, de ahorro y de entretenimiento. Un consejo sería establecer los fines para los cuales estás guardando ese fondo, esto ayudará a que no nos desviemos de nuestro propósito. Manejar un presupuesto ayudará a guiarte y a administrar de manera correcta tus ingresos, así como a proyectar los gastos de tu hogar”, indica Navia.

Reinoso cita un ejemplo de distribución del destino de los ingresos.

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“Deberíamos tener un ejemplo de distribución de nuestros ingresos. De 50 %, gastos básicos; 20 %, ahorro; 30 %, gastos personales. Las prioridades siempre deben ser la salud y para esto un seguro médico es fundamental. Si tienes vehículo, el seguro, porque así estamos cubiertos de no perderlo todo si hay un contratiempo. Las prioridades como alimentación y correcta alimentación, ahora es fundamental educación”, refiere.

La adquisición de un vehículo suele estar en las prioridades de ciudadanos.

Decisión de cambio

Andrés Mórtola, coach financiero, comparte una técnica para alimentar la decisión de seguir una planificación, que apela a la emotividad, al concepto que fija al individuo como su propio hacedor de sueños, pero en este caso sueños que se alcanzan.

“Todos los días proyecta una imagen de lo que buscas. Enamórate de tu proyecto, para que el ahorro o la planificación no se convierta en algo molesto. Enamórate de la casa que quieres comprar, del carro que quieres comprar, con base en eso tú te vas a motivar para ahorrar y guardar ese dinero y no gastártelo”, detalla.

Durante el proceso de ahorro, sostiene, también aplica dicha proyección mental de las metas para priorizar, por ejemplo, el fondo de los estudios de los hijos, algo que cortaría de raíz cualquier debilidad que conlleve dejar de lado lo planeado.

Los expertos recomiendan que se deben realizar evaluaciones del camino avanzado para identificar posibles rezagos, a manera de seguimiento. Esto ayudará, aseguran, a enmendar a tiempo cualquier acción equivocada.

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El colchón o un producto bancario

La economista Katherine Navia sugiere llevar los ahorros a la banca, porque los productos bancarios ofrecen menor incertidumbre, menos riesgo y son más líquidos, es decir, tienen una mayor velocidad o capacidad para convertirse en dinero o de poder intercambiarse por otro activo, por el mismo hecho de que están garantizados tus ahorros en la institución bancaria de tu elección y estas cuentan con seguro de depósitos que protege tus recursos.

“Lo aconsejable es almacenar el dinero en una institución bancaria en donde una de las ventajas que percibirás son los intereses que el dinero ganará a lo largo del tiempo, en donde obtendrás cierta rentabilidad de la cantidad que se deposita”, destaca. (I)