A un año del inicio de la pandemia del covid-19, epidemiólogos de todo el mundo han analizado las posibilidades de nuevas pandemias en el futuro. Las amenazas a la salud humana afectan la política, el comercio y la economía mundial; sin embargo, no es ninguna sorpresa que los factores clave en la pandemia son la destrucción de ecosistemas y la intromisión humana en la vida salvaje.

Las acciones de la humanidad sobre el medio ambiente han ocasionado la pérdida de la biodiversidad. Con esto, han aparecido nuevos agentes infecciosos, según el estudio realizado.

La amenaza a la biodiversidad se refleja directamente en el incremento de patógenos presentes en ciertos animales. El Ébola, el virus de Marburgo, el Zika, el virus Nipah y el coronavirus están entre algunas de las enfermedades catalogadas como “prioritarias” en la lista de la OMS. En ellas se concentra la investigación científica contemporánea, para poder hacerles frente si se salen de control.

El impacto de la acción humana sobre el medio ambiente puede traer repercusiones.

Los científicos han denominado “enfermedad X“: el próximo virus que causará una catástrofe sanitaria similar, o peor, al covid-19. Actualmente, la OMS estabelce que esto se dará en un futuro próximo. Los estudios tratan de identificar los factores medioambientales susceptibles de desencadenarlo.

Los científicos han determinado que la “enfermedad X” estará ligada a infecciones virales zoonóticas. Es decir: se transmiten de animales a seres humanos. La OMS asegura que el 70 % de estos brotes epidémicos tienen su origen en la deforestación.