El exfuncionario de Petroecuador, José Raúl de la Torre Prado, y el empresario inmobiliario Roberto Barrera ya cumplieron condenadas en el juicio que se les sigue en Estados Unidos por sobornos e intento de lavado de dinero por contratos relacionados con la estatal petrolera.

Roberto Barrera (63 años) se encuentra a las órdenes de las autoridades de Migración de Estados Unidos para su deportación, una vez que la jueza de ese país le redujera la pena de prisión de su condena por su intento de lavar activos provenientes de sobornos, según consta en el proceso judicial en ese país.

En diciembre pasado la jueza del caso aceptó el pedido de su defensa de dejarlo en libertad porque ya había cumplido el 70% de la pena impuesta (23 meses en total), por su edad y por sus problemas de salud. Como existía el riesgo de que hubiera mantenido contacto con un enfermo de COVID-19, el magistrado dispuso que se someta a una cuarentena de dos semanas y que posteriormente sea puesto a órdenes de Migración para su deportación.

El abogado de Barrera en Estados Unidos, Óscar Sánchez, confirmó a este Diario que su cliente está a órdenes de Migración. Barrera se había dedicado a bienes raíces en Ecuador e hizo negocios con el Instituto de Seguridad Social de la Policía (Isspol), a través de un fideicomiso Centinela Costa Club, para una urbanización del mismo nombre en la Provincia de Santa Elena.

En cambio, De la Torre Prado, sobrino del contralor Pablo Celi, fue condenado en julio de 2020 a cinco meses de prisión y dos años de libertad vigilada, por intento de lavado de activos, y ya habría salido en libertad.

El juicio por sobornos en el marco de la Ley de Prácticas de Corrupción en el Extranjero y lavado de activos se inició en Estados Unidos a mediados de 2019. Barrera y de la Torre Prado, que en ese entonces trabajaba en Petroecuador como asesor de la Gerencia General, fueron detenidos en Miami. En este proceso ambos confesaron en EE. UU. haber solicitado un soborno de $ 3,15 millones a una contratista de Petroecuador para obtener nuevo contrato y mantener los que ya tenía con la estatal petrolera. Y ambos se comprometieron a colaborar con la justicia de ese país.

El soborno no se habría concretado en su totalidad, según los fiscales estadounidenses. De acuerdo con el documento de su confesión que consta en el proceso de la Torre Prado recibió $ 32.508 en artículos de lujo y efectivo y Barrera $ 150 mil depositados en un banco de Miami. Ambos se reunieron en Ecuador para hablar sobre la distribución de los sobornos con funcionarios de la petrolera estatal, y en Miami con el empresario, según los citados documentos.

La jueza estadounidense ordenó el embargo de estos activos a mediados del año pasado.

Cuando el caso se conoció en Ecuador, Petroecuador pidió a la Fiscalía investigar, pero ninguno de los acusados tiene un proceso judicial abierto en el país. Una fuente de Petroecuador, que pidió no revelar su nombre, señaló que este caso se relacionaría con los contratos que recibió la empresa NoLimit C.A., cuyo principal, José Luis de la Paz Román, también fue condenado en Estados Unidos. Esta empresa recibió contratos por $ 82 millones de Petroecuador por el proyecto de repotenciación de la Refinería de Esmeraldas. (I)