Desde la comunidad El Limón, donde vive, en la vía a Crucita (Manabí), Rómulo Quimís sale a visitar los dispensarios médicos rurales del Seguro Social Campesino (SSC). Supervisa que estén abastecidos de medicinas, que haya insumos y, en especial, que los médicos atiendan.

De ahí sus reclamos. “En nuestro sector rural, casi ningún caso de covid-19 se ha dado, pero el personal se ha tomado de decir que no va a llegar por temor a contagiarse. Si a las unidades mayores va el personal médico, entonces no estuvieran, pues. Queremos una reunión con el director”, se quejó Quimís, presidente de la Federación de Afiliados al Seguro Campesino del Ecuador.

A esto se suman, agrega, las vacaciones que piden los doctores en invierno y la falta de insumos como gasa, alcohol, gel antibacterial, jabón y hasta papel higiénico en algunas unidades de salud de Manabí, donde hay 135 dispensarios, de los 659 de la red del SSC.

“Y otra cosa: falta suero antiofídico. En este tiempo de lluvia, de siembra, se corre el riesgo de mordida de culebra, todo eso tenemos por dificultad”, cuenta el dirigente, quien afirma que estos insumos son más necesarios que la compra de condones que adjudicó la primera semana de enero el Seguro Social Campesino. “En vez de poner eso, pongan estos materiales”, recalca.

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Daniel Zambrano, dirigente de los afiliados en el norte de Manabí, insiste en que se entreguen fármacos para males crónicos: “Condones es algo de segunda plana, lo primordial es que no falte medicina para diabéticos, hipertensos, que es lo que falta y que se está presentando más en las personas”.

Luis Pilalot, dirigente en Guayas, agregó que, según las denuncias que recibe, “la medicina llega en pocas cantidades, no llega para hipertensos o diabéticos, y cuando llega se agota en una semana”.

La compra de 281.400 condones, por $ 13.500 y un plazo de 30 días, no es la única que se ha hecho, detalla el director del Seguro Social Campesino, Juan Sebastián Romero. Desde junio, en que asumió el cargo, asegura el funcionario se han comprado 18 ítems de medicinas, de los 135 del cuadro básico. “De esos 135, vamos a adquirir 50 ítems en el primer trimestre del año. En otros casos tenemos ítems que ya fueron adquiridos el año pasado y que están en proceso de recepción. El abastecimiento a nivel nacional en medicamentos es de 45 %”, explicó.

En los registros del Servicio de Contratación Pública (Sercop), desde junio se han iniciado unos 70 procesos, de los cuales 45 se adjudicaron o están en ejecución y los 25 restantes están por contratarse. Ahí constan kits de muestras para papanicolau, bolsas respiratorias, azitromicina, loratadina, instrumental odontológico, termómetros digitales.

Romero no confirmó la escasez de suero antiofídico, pero sí se refirió a la ausencia de galenos. “Hay médicos en teletrabajo, pero esa no es excusa para descuidar nuestras unidades de salud”, comentó el director al explicar que la compra de los preservativos se ampara en el plan nacional de salud sexual y reproductiva.

"Compramos en virtud de la necesidad que nos hacen los centros del SSC”, reafirmó Romero, mientras que el dirigente Zambrano señaló: “No hemos solicitado condones. Hace años dieron, pero no los tomé, para qué le voy a decir”. (I)

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Aumento del 33 % se fijó en el presupuesto del Seguro Social Campesino en 2021

El presupuesto más alto de los últimos 5 años para el Seguro Social Campesino aprobó el Consejo Directivo del IESS para el ejercicio del 2021. La cifra alcanza los $ 635 millones, esto es, $ 150 millones más o el 33 % más de lo que se fijó en el 2020 ($ 478 millones).

Es contradictorio, hay una resolución del IESS donde se habla del plan de austeridad. Nos llama la atención que, en el poco tiempo que quede de Gobierno, se asigne un presupuesto cuando no se está detallando cuánto va para medicinas, para contratar nuevos médicos”, cuestionó Luis Pilalot Navarrete, presidente de la Federación de Afiliados al Seguro Social Campesino en Guayas.

No obstante, el director del Seguro Social Campesino, Juan Sebastián Romero, explicó que el presupuesto aumentó porque se incluyó ahí el pago de una deuda histórica (de unos $ 200 millones) que tiene el SSC con el fondo de salud del IESS, por la atención médica que reciben los campesinos en las unidades especializadas del IESS: “El Consejo Directivo nos ha aprobado esa cantidad para poder cubrir esa deuda”.

Además detalló que $ 120 millones se destinan al pago de pensiones ($ 104 al mes) a los 300.000 jubilados.

Para salud se destinan $77,3 millones y para los sueldos de 473 empleados, $2,1 millones. El seguro campesino tiene 1,1 millones de afiliados, quienes aportan $ 2,34 al mes y reciben atención médica junto con su familia.

Algunas organizaciones de campesinos, como la que dirige Daniel Zambrano, cobran valores adicionales a los afiliados para cubrir algunas necesidades.

Tenemos un laboratorio que hemos adquirido con los propios recursos de los afiliados, y los reactivos los compramos nosotros mismos”, explicó el dirigente Daniel Zambrano.

Tras reclamos y dos años, se adjudicó contrato para 287 sillones de odontología

Después de dos años, y en medio de reclamos, en diciembre pasado se adjudicó el contrato para la compra e instalación de 287 unidades dentales para los dispensarios rurales del Seguro Social Campesino, por $ 2,4 millones al consorcio Clinicdent, formado por las empresas Hospmedic, Citymedical y Vialdental.

La intención de compra se inició a mediados del 2018 y había sido declarada desierta en siete ocasiones, según una denuncia que consta dentro de los registros del Servicio de Contratación Pública (Sercop). En ella se cuestiona la participación de empresas vinculadas, la presentación de garantías supuestamente no válidas, errores en el proceso de subasta, entre otros.

El director del Seguro Social Campesino, Juan Sebastián Romero, afirmó que en su gestión no hubo dilatación del proceso y reveló que se hicieron dos estudios de mercado para la fijación del precio referencial.

El primer estudio, en 2018, fijó el valor de $ 9.500 por cada sillón odontológico equipado, pero en su administración —precisó— dispuso un nuevo estudio que determinó, “con las mismas especificaciones técnicas”, un presupuesto referencial de $6.100.

Y se terminó adquiriendo, luego de la negociación, aproximadamente en $5.700, incluido mantenimiento de la unidades odontológicas por 10 años”, dijo Juan Sebastián Romero, director del Seguro Social Campesino.

En la denuncia ante el Sercop las quejas se dirigían a las empresas del consorcio ganador. No obstante, el Sercop acogió las respuestas del Seguro y validó el proceso. (I)