Ivonne Baki ocupa desde el 6 de febrero pasado la embajada de Ecuador en Estados Unidos. Ese día presentó al presidente de ese país, Donald Trump, sus cartas credenciales. Reemplazó como diplomática a Francisco Carrión.

Es la segunda ocasión en ocupar ese cargo. Desde 1998 y hasta 2002 ella fue la representante de Ecuador en Estados Unidos.
Entre otros cargos, Baki, quien nació en Guayaquil, de padres árabe-libaneses, fue cónsul de Ecuador en Beirut y en Boston.

Además fue ministra de Comercio Exterior entre 2003 y 2005, durante el gobierno de Lucio Gutiérrez.
Fue parlamentaria andina, excandidata presidencial, y en el gobierno de Rafael Correa fue jefa negociadora de la Iniciativa Yasuní-ITT.

También ha sido embajadora de Ecuador en Catar y embajadora no residente en Irak, Kuwait, Líbano, Jordania, Omán y Siria.

Publicidad

Inicialmente la entrevista con la funcionaria, para conversar sobre temas comerciales y tras la firma del acuerdo de primera fase con EE. UU., se iba a realizar por teléfono, pero luego se la hizo por correo electrónico a través del envío de preguntas.

Si las administraciones de Ecuador y de Estados Unidos van a cambiar, ¿por qué se contrató una firma para que haga lobby en Estados Unidos, para el acuerdo comercial con esa nación?
Arnold & Porter es gente que conoce de primera mano cómo se toman las decisiones y quiénes toman las decisiones en instancias donde Ecuador tiene interés de avanzar en objetivos, sea en el campo político, económico, comercial, de cooperación y muchos más.

¿Qué tarea específica está desarrollando la firma de lobby?
Ahora que estamos en un nivel tan alto de la relación bilateral, es momento de contar con más apoyo para ir avanzando en los nuevos objetivos que nos vamos trazando. Arnold & Porter nos está ayudando a implementar una estrategia para un acercamiento más amplio con el Congreso y con la nueva administración de Estados Unidos. El objetivo más ambicioso es poder iniciar la negociación de la segunda fase del acuerdo comercial.

¿Qué perspectivas hay de que los nuevos Gobierno y Congreso en Estados Unidos se muestren a favor del acuerdo con Ecuador?
Tengo plena seguridad de que la nueva administración y Congreso continuarán con la actitud positiva y constructiva que ha tenido la actual con respecto a Ecuador.

¿Los principales obstáculos para concretar un acuerdo, a su criterio, cuáles son?
No están en nuestro socio comercial, sino en nosotros mismos. Es por esto que ahora se ha buscado transparentar más los procesos y dialogar con todos los sectores para explicar las ventajas que puede tener un acuerdo comercial.

Según algunas autoridades ecuatorianas, los inconvenientes por superar serían Chevron, sensibilidades agrícolas, inversiones, arbitraje. ¿Qué opina?
El caso Chevron sí representó un irritante de la relación bilateral. En estos últimos años se ha constatado una mejor disposición de los Gobiernos de ambos países a no hacer de este caso un tema político y más bien dejar que se resuelva en instancias arbitrales.
Las negociaciones comerciales conllevan también algunas flexibilidades para poder atender dichas sensibilidades, entre las que contamos con mayores plazos de desgravación, uso de contingentes arancelarios y en algunos casos exclusiones de ciertos productos de los compromisos arancelarios.
Con respecto al arbitraje inversionistas-Estado, confío en que en una negociación se puedan encontrar formas de acomodar los intereses de ambos países.

Cuando usted formó parte del gobierno de Lucio Gutiérrez se encaminaron las conversaciones al acuerdo comercial. ¿Bajo qué marco se negociaría ahora?
Ambos partidos (Republicano y Demócrata) han indicado que su modelo para nuevos acuerdos será el que negociaron con México y Canadá (Usmca). Ecuador ha indicado su disposición de negociar un acuerdo con base en el Usmca.

¿Hay algún tema específico que centrará su atención en la recta final del presente Gobierno?
Las principales prioridades serán cimentar la relación con las nuevas autoridades estadounidenses en el Ejecutivo y Legislativo, y avanzar en la consecución del principal objetivo de Ecuador en su política con relación a Estados Unidos: dejar abierto el camino para la negociación de un acuerdo comercial bilateral ampliado.

¿Qué balance haría de su labor?
Los más relevantes para el país fueron obtener apoyo para la renegociación de la deuda ecuatoriana y para obtener el acceso excepcional del Fondo Monetario por $ 6.500 millones. Será fundamental continuar con el apoyo recibido de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), la cual ya ha generado líneas de crédito para la banca ecuatoriana por $ 350 millones. Está evaluando ampliar dicho apoyo en $ 1.000 millones más. (I)