Los envíos de camarón ecuatoriano han comenzado a sentir más fuerte la contracción del consumo en el arranque del segundo semestre. Las exportaciones cayeron a 233,30 millones de dólares en julio, el 28 % menos frente a lo enviado en el mismo mes del 2019.

El volumen que fue al extranjero se situó en 98,31 millones de libras, 21 % menos de los 123,83 millones de libras de julio del año pasado, según datos de la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA).

El golpe más fuerte vino por la drástica caída de las exportaciones a China, donde los envíos en libras bajaron el 76 % y los ingresos en dólares cayeron el 79 % en comparación con julio del año pasado.

A más de la contracción del consumo provocado por la pandemia, los controles a la carga efectuados por China, que llevaron a que se sancione a tres establecimientos camaroneros tras hallarse material genético de COVID-19 en contenedores, también repercutieron.

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La sanción se levantó tras diálogos entre los Gobiernos, pero eso no ha evitado un bajón que también se percibe en agosto.

José Antonio Camposano, presidente ejecutivo de la CNA, señala que este comportamiento en la caída de las exportaciones se sentirá a lo largo del segundo semestre por los impactos del COVID-19, que han llevado a una contracción en el consumo en los mercados de destino.

El dirigente dice que por las restricciones de movilidad, el 50 % del consumo de camarón se ha desvanecido, especialmente en mercados donde se lo destina para restaurantes, hoteles y eventos.

Camposano prevé que en lo que resta del año será complejo exportar cada mes 120 millones de libras y a lo mucho se llegaría a los 100 millones de libras.

De allí que localmente algunos productores están dejando de sembrar y bajando sus densidades.

El precio también sigue en descenso. En julio, la libra se cotizó en $2,37, lejos de los $ 2,58 de enero pasado.

El ministro de Producción, Iván Ontaneda, asegura que la caída en la demanda que se registra en el sector camaronero también se está sintiendo en otros rubros, como banano y cacao, por la dinámica de economía mundial.

“El mundo se vuelve a confinar, algunos países hacen más drásticas sus medidas y el consumo no está al 100 %”, dice.

Ontaneda refiere que están trabajando para que las exportaciones no petroleras se sostengan y se diversifiquen. (I)