Otros 40 751 trabajadores salieron del sistema de seguridad social en junio y 10 221 afiliados voluntarios volvieron a aportar, así el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) acumula 270 638 desafiliados durante cuatro meses de la pandemia del COVID-19. Hasta mayo eran 240 108 aportantes perdidos.

Del total de desafiliaciones ocurridas de marzo a junio del 2020 el 91 % corresponde al seguro general obligatorio y el 9 % a régimen voluntario.

Los datos proporcionados por el IESS muestran que los meses más duros fueron abril y mayo, cuando en cada uno se perdieron más del 100 000 aportantes, y que en junio los desafiliados ya fueron una tercera parte de eso: 30 530. La información proporcionada no incluye el Seguro Social Campesino.

Un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el empleo y protección social de los jóvenes en Ecuador indica que las recesiones afectan más a este grupo que a los trabajadores de mayor edad y experiencia: “Suelen ser los primeros en ser despedidos o en ver un recorte de sus horas de trabajo”. Y que se desempeñan principalmente en algunas de las industrias más afectadas por el COVID-19: comercio, hotelería y servicios de comidas.

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Esto se confirma con los datos del IESS. El 47 % de las desafiliaciones son jóvenes de 21 a 30 años. Mientras que el 29 % eran afiliados en el rango de 31 a 40 años. El 14,5 % los de hasta 50 años.

Pichincha sigue siendo la más afectada con personas que han perdido la seguridad social, pues el 50 % de las nuevas desafiliaciones corresponden a esa provincia. En cambio, cuatro provincias no reportan menos afiliados en junio: Bolívar, Cañar, Los Ríos y Pastaza. Adicionalmente el IESS recuperó 351 afiliados voluntarios en el exterior (hasta mayo 2207 de ellos habían salido del sistema).

A Pichincha le siguen Guayas (5433), Azuay (3352), Tungurahua (1591) e Imbabura (1095).

El número de desafiliaciones da una idea del nivel de desempleo en Ecuador. Así como las cifras que reportan otras instituciones. El Ministerio del Trabajo da cuenta de 289 258 contratos laborales terminados desde el 16 de marzo, a inicios de la emergencia en Ecuador por el COVID-19. Los sectores más golpeados en el empleo han sido comercio, agricultura, manufactura, construcción y servicios administrativos y turismo.

Pero también se registran 127 579 nuevas contrataciones en los mismos sectores en los que salieron. Por ello, el ministro del Trabajo, Andrés Isch, dice que la pandemia arroja un salgo negativo de 161 679 despidos.

Un informe elaborado por el Banco Central, con la asistencia del Banco Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, estimaría que 335 000 personas perdieron sus trabajos entre marzo y mayo pasados. Y también señala al sector comercial como el más afectado por la pandemia con 105 000 desempleados, además de transporte con 43 000 empleos perdidos y manufactura con 36 000. (I)