La crisis económica y la pandemia del COVID-19 afectaron a la radio Ondas Azuayas, de Cuenca, que cerró sus transmisiones luego de 72 años de trabajo ininterrumpido.

Desde su estudio emitieron el programa 1401 de Voces de la ciudad, en el cual expusieron las razones de su salida del aire. En la ciudad ya se hablaba de esto desde hace varios días, pero se confirmó ayer a través de un editorial difundido por su director, Fausto Cardoso.

Hizo un repaso de su historia desde la fundación el 12 de abril de 1948, su formación editorial, las persecuciones políticas, el intento de excomulgar a su entonces director, las dos clausuras durante el gobierno de José María Velasco Ibarra, en 1956 y 1961, la cobertura del desastre natural de La Josefina en 1993, entre otros capítulos.

Pero el cierre, según Cardoso, tiene su génesis en la crisis económica causada por las “múltiples sanciones y persecuciones” de la extinta Superintendencia de Comunicación (Supercom), que se creó en el régimen anterior, y que se agudizó con los problemas del COVID-19.

Durante el programa Voces de la ciudad los periodistas recibieron una gran cantidad de llamadas y mensajes de solidaridad.

Una de esas fue de Édgar Cordero, experiodista de Ondas Azuayas y profesor de la Universidad Católica de Cuenca, quien calificó a la emisora como una “escuela”, por las coberturas realizadas.

A este cierre se sumaría el del diario El Tiempo, periódico comprado por el anterior Gobierno a los Toral–Calle por $1,5 millones, en el 2016.

La edición impresa dejó de circular en Cuenca desde marzo pasado y sus trabajadores fueron notificados de manera verbal que laborarían hasta el 31 de mayo pasado. En la actualidad los redactores hacen cobertura para la edición digital en espera de la notificación final. (I)