Este viernes los precios del petróleo volvían a subir y se encaminaban a su segunda semana consecutiva de ganancias, ya que cada vez más países adoptan planes para relajar las restricciones económicas y sociales implantadas para frenar la pandemia de coronavirus, al tiempo que aumentan los países productores que recortan su producción.

Sin embargo, en las tres últimas semanas el precio del barril de petróleo ha bajado y subido dependiedo del día, llegando a estar por debajo de un dólar durante el último día de compra anticipada de abril (el 20), cuando era normal que baje, pero no tanto.

Hay tres razones por las que se mueve el mercado del petróleo a nivel mundial: la oferta, la demanda y la política. Las dos primeras han sufrido cambios inesperados este año y la tercera es siempre un factor que depende mucho de intereses geopolíticos.

Además en el mercado internacional del petróleo las compras se hacen por adelantado y hasta el 20 de un mes se hace la transacción de lo que se entrega en el mes siguiente.

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Lo que ocurrió en el mes abril, cuando las personas se preocupaban por que el precio bajaba a un dólar, se debió a que era un día 20. Con la diferencia de que esta vez el precio promedio estaba más bajo que lo normal por la paralización de las actividades productivas en todo el mundo a causa de la pandemia de coronavirus.

Además los productores ya estaban al tope en su almacenamiento, por lo que al haber tanta oferta el precio bajó todavía más.

Usualmente los últimos días las transacciones son ínfimas, si las hay. Lo más común es que el productor espere para vender en el nuevo periodo. Por ejemplo, cuando el barril del petróleo tipo WTI (West Texas Intermediate) -referencia para los tipos de crudo ecuatorianos- estaba a un dólar en el cierre de abril para entregar en mayo, pero el barril para entregar en junio estaba alrededor de 20 dólares.

Galo Salcedo, PhD en geología y docente de geología del petróleo de la Universidad de Guayaquil, dice que también hay que tomar en cuenta en el mercado los factores políticos, geopolíticos y las disputas entre países como Rusia, Estados Unidos, Europa, y los árabes, principalmente Arabia Saudita.

"Lo que está pasando actualmente es que no hay consumo, el mundo está paralizado, la industria, el transporte, no hay compradores y nadie quiere petróleo. Además Estados Unidos ya está al límite de las reservas que tiene en tanques... China y la India, que son de los que más consumen, han tenido una gran baja de la producción de productos... La gente no esta saliendo, rodando, comprando", explica Salcedo, quien en el pasado también trabajó en Petroecuador.

Por ejemplo, si dicen que les van a tirar bombas a Arabia Saudita, solo con decirlo los compradores van a querer abastecerse más para tener reservas "por si acaso" y esto hace que el precio suba. Es muy volátil por lo cautos que prefieren ser los mercados internacionales.

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El remedio que ahora intentan los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otros grandes productores que no están en el organismo, como Rusia, fue bajar la producción en 9,7 millones de barriles diarios para que los precios suban.

Salcedo comenta que bajar la producción es un paliativo, pero pese a los acuerdos habrá que ver como se aplica y por cuánto tiempo. "Normalmente eso es lo que han hecho otra veces, cuando el precio comienza a bajar disminuyen la producción para que haya menos petróleo en el mercado. Algunas veces se ha hecho intencionalmente. Por ejemplo, cuando los árabes se pelearon con Ronald Reagan -presidente de Estados Unidos entre 1980-1988- y mandaron al mercado todo el crudo que pudieron, bajaron el precio a cinco dólares".

El último acuerdo de los productores fue acordado en la primera quincena de abril, pero recién se puso en marcha la semana pasada y ya se ve un incremento y los exportadores esperan que dé más resultados aún.

Carlos Uribe Terán, profesor del Instituto de Economía de la Universidad San Francisco de Quito, explica que un problema de esto es que la producción en países como Estados Unidos se planifica a largo o mediano plazo y se sigue produciendo, pero como no hay demanda hay un problema de espacio para guardar lo que ya se ha producido. No hay donde seguir guardando petróleo y debido a esto bajan mucho los precios, y a veces casi que el vendedor esta pagando para que se lleven ese producto y lo guarden en otro lado.

Para él, lo sucedido en marzo y abril msotró que sustentar un crédito en petróleo puede llegar a ser como hacerlo con un chicle. Cree que la decisión de la OPEP y otros países exportadores de bajar la producción fue "muy poco y muy tarde".

"Definitivamente la pandemia nos va a cambiar el entorno económico en muchas aristas, y una de ellas es la forma en que se veía al petróleo", afirma Uribe y añade que no cree que haya un efecto negativo sobre la industria del petróleo a largo plazo, pero si un problema por el lado de los ingresos. Además de que las importaciones de los derivados en el futuro cercano van a ser baratas. "Vamos a tener un tiempo de importaciones de hidrocarburos bastante baratos".

El docente añade que se debe pensar bien en el proceso del levantamiento de la cuarentena para que no se presente un nuevo brote que cobre más vidas y obligue a cerrar la economía de nuevo y por más tiempo.

¿Qué pasa en el caso ecuatoriano?

"Los países que dependemos mucho del petróleo tenemos una afectación gigantesca sobre todo en los presupuestos públicos, que es lo que ocurre en el caso del Ecuador, y se ha convertido en una tormenta perfecta porque ya veníamos arrastrando un déficit, estabamos empezando a abrir las puertas en términos de financiamiento, lo de la pandemia, súmale que se rompieron los dos oleoductos... Hay que comparar el precio del petróleo con el que se armó el presupuesto (del Estado) y el precio en el que efectivamente vamos a venderlo, y eso me hace pensar que no se debería pensar con el ingreso petrolero para este año porque va a hacer que aumente la búsqueda de financiamiento. Bajo ese contexto sería peligroso hacer un default de deuda, más bien el camino a seguri es buscar un convenio de moratoria porque si no se no siguen cerrando las fuentes de financiamiento", opina Uribe, quien agrega que quizá el panorama mejore cuando se levanten las restricciones de movilidad en el mundo, pero será complicado que alcance los niveles de los años de bonanza petrolera, con un barril por encima de $70.

Ecuador tiene dos tipos de petróleo: Oriente y Napo. El país usa como referencia el WTI (con una densidad de 39 grados API) mientras en Europa se usa el Brent (38 API), que también es un crudo 'dulce'. Ambos son los dos mejor valorados en Occidente.

En el caso del petróleo Oriente tiene unos 21 grados API, que lo pone entre los pesados y medianos, y el Napo con unos 18 API está en la categoría de pesados. Este último a veces sale con un menor API, pero se lo mezcla con petróleo liviano para que alcance al menos los 18 grados API para que pueda fluir por el oleducto.

Los precios en el mercado internacional varían por el grado API, que son moléculas que tienen mayor cantidad de átomos de carbono, y mientras menos grados tengan necesitarán más temperatura para procesarlos y eso significa más gastos. Generalmente el petróleo pesado Napo se lo vende a menor precio que el Oriente. Ambos tienen un ajuste a la baja con el WTI por el grado API, también por el transporte -que depende de la distancia a donde se lleve los 360 mil barriles que entran en un buque-, el costo del seguro. Eso es lo que le llamaban castigo, descuento o diferencial.

Otro factor que incide en el precio es el grado de azufre, que está presente en el petróleo por un proceso natural. El WTI suele tener menos que el ecuatoriano, ahí va otro castigo. También depende del mercado al que va.

"En el caso del azufre, este correo tuberías, puede ser venenoso y tiene que hacerse otro tratamiento al crudo para sacarlo. En ocasiones si tienen un alto contenido de azufre por PPM (partes por millón) se pone una planta de fertilzantes al lado y se lo aprovecha para hacer úrea con una planta petroquímica. No es lo común", explica Salcedo, quien agrega que en el país el mejor petróleo es el que se obtiene en la península(de unos 40 grados API en promedio), pero que tiene una producción muy baja, de unos 1200 barriles diarios. Muy poco en comparación a los 550 mil barriles diarios que se pueden producir en el Oriente, entre las dos variedades ecuatorianas.

Salcedo añade que no necesariamente es difícil colocar el crudo ecuatoriano en diferentes mercados porque eso realmente depende de la demanda y hay ocasiones en que se requiere tanto petróleo que no le hacen ningún descuente al crudo nacional, no importa lo que se gaste en el transporte, que tenga más azufre, menos grados API, porque cuando hay una gran demanda hasta hubo casos en que se lo premió en el costo. Pero cuando la demanda es normal o baja, quien lo necesita prefiere comprar el WTI de EE. UU., si no hay busca uno de valores similares. Por ello, si alguien necesita comprar lleva el de Ecuador, pero le hace un descuento para que, pese a todos los costos adicionales, le equivalga a lo mismo que el WTI.

¿Cómo se hace el petróleo?

En un resumen rápido se puede decir que el petróleo se produce por los procesos de maduración de la materia orgánica. La materia orgánica de los mares, que son los que viven flotando y se acumulan en el fondo al morir, las algas, moluscos, se acumulan y se van enterrando y esa materia, por la presión, la temperatura y la edad y la profundida -dos o tres kilómetros-,va cambiando y pasa por procesos de millones de años hasta convertirse en petróleo o gas.

Una vez hecho petróleo se queda en piedras porozas y migra hasta que se queda en trampas que pueden ir desde los 300 m a 3 km y ahí con técnicas los geólogos encuentran y extraen el petróleo a través de los pozos, que es donde se lleva el petróleo desde su trampas naturales para luego sacarlo a la superficie.

Por esa razón sí se puede dejar el petróleo en pozos sin sacarlo si llegase a haber la necesidad.

En Ecuador hay unos 50 pozos de todos los tamaños en la cuenca oriente del Ecuador. (I)