El coronavirus COVID-19 no es el único problema que afecta a Venezuela, otra de las preocupaciones que tienen las familias con ingresos económicos bajos es la desnutrición y la falta de posibilidad de adquirir alimentos.

La evaluación de seguridad alimentaria del Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés), publicada en febrero pasado, estima que el 7,9% de la población en Venezuela está en inseguridad alimentaria severa. Un 24,4% adicional está en inseguridad alimentaria moderada.

También se señala que el 74% de las familias ha utilizado estrategias de supervivencia relacionadas al consumo de alimentos: el 60% de los hogares reportó haber reducido el tamaño de la porción de sus comidas, el 33% de ha aceptado trabajar a cambio de comida y el 20% ha vendido bienes familiares para cubrir necesidades básicas. Seis de cada diez familias han gastado sus ahorros en comida.

“Decidimos entre todos quién se va a comer lo poco que conseguimos”, aseguró Virginia Romero, quien reside en uno de los sectores más pobres de Caracas y cuyo testimonio recoge el portal France 24.

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Romero vive con cinco personas que ya no pueden llevar dinero al hogar para la compra de alimentos y desde hace dos meses está a la espera de la caja del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP) que da el Gobierno.

“Hay que quedarse en la casa para que el COVID-19 no nos mate, pero igual la situación económica es una amenaza a la vida. Vamos a pasar hambre. Yo no podría aguantar un mes más de encierro sin poder salir a buscar dinero para comprar comida”, indicó Yomarli Flames al medio de comunicación.

Flames señaló que ha fiado alimentos que deberá pagar luego y recibió la caja CLAP la semana pasada luego de un mes de espera. Eso les alcanzará durante una semana y volverá a la incertidumbre de cómo alimentarse.

Marianella Herrera, directora del Observatorio Venezolano de Salud y especialista en nutrición, destacó que el Covid-19 empeora una situación que ya era “terrible” en el país porque, si antes se les dificultaba a las personas conseguir alimentos, ahora con la cuarentena es más complicado.

“Se están tomando media sopa en el almuerzo, se llevan la otra mitad para la cena y desayunan al otro día la rebanada de pan y la fruta. Estamos viendo una escalada de crisis muy grave. El COVID-19 ha llegado en un mal momento”, sostuvo.

El régimen de Nicolás Maduro aprobó un desembolso de 60 millones de euros para el abastecimiento de supermercados estatales. Además se creó un plan logístico para la distribución de las cajas CLAP durante la cuarentena. (I)