Ecuador se ha sumado al compromiso de seguir alternativas que sirvan para proteger el medio ambiente. Por ello, desde el 2019, se viene trabajando para endurecer leyes que prohíban la fabricación, comercialización, distribución y entrega de sorbetes y otros plásticos de un solo uso. Por ello, desde el mes de marzo del 2020 se irá cobrando, progresivamente, el impuesto a las fundas plásticas para reducir el impacto ambiental.

Varios sectores ya se han comprometido con el tema ambiental, pero hay muchos otros que necesitan sumarse, para ello el Ministerio del Ambiente trabaja en una campaña para concientizar sobre esta problemática, desde el punto de vista juvenil, en los colegios. "Bájale al plástico" es una iniciativa con la que se busca diseñar un logotipo que motive a las personas a reducir el consumo de estos materiales que afectan al planeta.

En la sociedad también se busca crear conciencia para conseguir que cada vez el consumo de plásticos sea menor; es así que en negocios de comida y venta de abastos también existen, en este caso, iniciativas para que se reduzca el uso de fundas plásticas para las compras, sorbetes, cubiertos desechables y otros envoltorios de alimentos que contaminan el planeta.

Para Wladimir Albornoz esta es una tarea de todos. Él tiene un emprendimiento de alimentos denominado Don Chulpi, en el norte de Quito. Sirve los alimentos en los plásticos necesarios, y si el cliente lo pide, él les provee, por ejemplo, sorbetes. “De qué sirve si yo no los doy, si los clientes no están dispuestos a no pedirlos. En este negocio la clientela es consciente de que hay que ensuciar menos para cuidar el ambiente.

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De otro lado, las compañías también apuestan a soluciones para los plásticos de un solo uso, pues la reducción de su consumo no ocurrirá de la noche a la mañana. Con esto en mente, y con la idea de ayudar al planeta, empresas de varios sectores en el Ecuador están invirtiendo en innovación e investigación para desarrollar soluciones que puedan reemplazar al plástico, pero que guardan su eficiencia y versatilidad. Una de las alternativas que existe son los polímeros de origen natural –derivados de fuentes como el maíz o el almidón-, que además son biodegradables, compostables y reutilizables de manera específica.

Una de las opciones sostenibles y amigables con el medioambiente es la que propone BASF, una compañía que promueve el uso de un bioplástico compostable, compuesto por un polímero (ecoflex) y ácido poliláctico (PLA), obtenido a partir de materias primas renovables. Se trata de Ecovio® y según explica Inés Rivera, consultora de Negocios para Ecuador y Colombia de esta empresa, esta solución funciona muy bien en la protección contra la humedad y tiene muy buena sellabilidad, sobre todo para los empaques de papel para alimentos.

Usos del plástico alternativo

Las fundas de este material pueden servir para llevar alimentos en cajas de empaque o llenarlas de alimentos , como granola, café y productos orgánicos tipo exportación que requieran ofrecer un producto íntegro al ser 100% compostable y biodegradable.

“Este tipo soluciones permite tener procesos de ciclo cerrados o circulares, en los que a partir de procesos industriales se recupera este material como composta junto a los materiales orgánicos. Esto permite que productos fabricados con esta materia prima pueden desaparecer, en condiciones de compostaje, en hasta 90 días”, explica Rivera.

La tendencia, pero también la necesidad, es que los países empiecen a priorizar el uso de estos materiales que reemplazan al plástico, que según el informe del PNUMA, es el responsable del 75% de la basura marina en el mundo. Mientras ocurre esta transición, es fundamental destacar el reciclaje como una práctica vigente y clave para reducir la huella ambiental del país. “Es importante que la sociedad ecuatoriana continúe y fortalezca prácticas sostenibles en torno al reciclaje. Recordemos que una gran parte de los desechos que el plástico genera podría reducirse si lo reutilizáramos e hiciéramos un uso más eficiente de este material”, afirma Rivera.

En Ecuador

Tan solo en las Islas Galápagos se recogieron 9533 kilogramos de desechos entre enero y abril del 2019. Quizás, esta fue probablemente una de las razones por las que el país accedió a sumarse a esta lucha ambiental de ir eliminando los plásticos de un solo uso de manera definitiva. (I)