Cinco peticiones que han recibido los trabajadores agremiados en el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) frenaría su decisión de movilizarse el próximo miércoles 30.

El alcalde de Quito, Jorge Yunda, realizó esta tarde una reunión conjunta con Mesías Tatamuez y otros dirigentes del gremio. Allí, Tatamuez anunció que han recibido peticiones de varios sectores, entre esos de la ciudadanía, del Alcalde de Quito, de las Naciones Unidas, de la OIT, de la Iglesia Católica, por ello van a considerar no marchar, porque ellos están dispuestos al diálogo y a la paz.

En la cita, Yunda dijo que después de dialogar con los representantes del FUT ha escuchado detenidamente las inquietudes y se volvió a mostrar dispuesto a ser mediador, y expresó que puede tender un puente de diálogo con el gobierno nacional.

Tatamuez explicó que el FUT nunca ha estado cerrado al diálogo, que sienten que de parte del gobierno ha habido ciertas barreras, pero están dispuestos a escuchar a las peticiones para evitar la protesta que en primer momento anunciaron para el 30 de octubre.

Ayer, el alcalde capitalino explicó que no daría permiso para la marcha porque dijo que Quito estaba en una recuperación tras los destrozos que dejaron las protestas. "Estamos repavimentando, porque estamos reconstruyendo la ciudad, porque estamos reconciliándonos. No tenemos absolutamente nada que autorizar en este momento", sostuvo.

Mientras tanto, Édgar Sarango, presidente de la Confederación de Trabajadores del Ecuador (CTE), una de las centrales sindicales que son parte del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), se reunió con el presidente Lenín Moreno; el ministro del Trabajo, Andrés Madero, y el ministro de Economía, Richard Martínez, para hablar sobre las reformas laborales que el régimen remitirá a la Asamblea, en las próximas semanas. (I)