Al aumentar la carga de trabajo debido a los seguimientos que debía hacer tras la sublevación policial del 30 de septiembre de 2010, Pamela Martínez, como asesora del entonces presidente Rafael Corea, pidió que le den más espacio y personal. Su despacho ubicado en el edificio La Unión, localizado atrás de la Presidencia, en la calle Benalcázar, le resultaba insuficiente.