El Gobierno de Estados Unidos dijo estar preparado para imponer sanciones sobre cualquier empresa internacional que haga negocios en Venezuela, tras haber congelado activos del Estado venezolano para redoblar su presión sobre el líder chavista.

En una cumbre en Lima para discutir la situación en Venezuela, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton, subrayó que se necesitaba una mayor presión internacional y que las autoridades estadounidenses ahora pueden apuntar contra cualquier persona, incluyendo extranjeros, que respalden al gobierno de Nicolás Maduro.

Más de cien funcionarios y personas cercanas al Gobierno han visto congelados sus activos en EE.UU. Como parte de la nueva orden ejecutiva, los estadounidenses tendrán prohibido participar en transacciones con cualquiera que se determine está apoyando a Maduro o a su gobierno.

Se harán excepciones en los casos de envío de alimentos, medicinas y ropa. Las transacciones con el sector privado de Venezuela, el cual aún tiene un tamaño considerable, tampoco parecen verse afectadas.

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Durante la reunión, Bolton acusó a Maduro de buscar ganar tiempo entablando negociaciones con la oposición.

Bolton advirtió a Rusia, junto con China, que no preste más ayuda a Maduro. “Maduro está al final de su cuerda”, dijo.

Pero la Cancillería rusa respondió que la medida de congelar los activos del Gobierno venezolano equivale a “terrorismo económico”.

El canciller venezolano, Jorge Arreaza, denunció que la nueva medida de Trump busca formalizar un ‘bloqueo’ económico, financiero y comercial.

Estados Unidos además está ‘dinamitando’ el proceso de diálogo con la oposición, en Barbados, a la que están asistiendo “de buena fe”, agregó.

Pero, según el líder opositor Julio Borges, después de ocho semanas todavía no ha habido una posición seria por parte del Gobierno en las conversaciones. “Hasta que no haya una negociación seria la presión va a continuar... Lo que queremos es la búsqueda de unas elecciones limpias”, dijo.

No obstante, analistas advierten riesgos. El decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello, Ronald Balza Guanipa, dice que las sanciones hacen presión para promover el cambio, pero que en caso de no ocurrir empeorará la situación interna.

“Si Venezuela no tiene acceso a otro tipo de divisas que no puedan venir de las actividades petroleras o de las que genere el Gobierno, y sin producción comercial limpia, pues entonces la situación general se deteriora más”, dijo Balza Guanipa a El Universal.

El analista Francisco Rodríguez cree que las medidas dificultarán aún más la importación y reducirán las inversiones. “Las crisis económicas no llevan a que los dictadores pierdan el poder. A medida que un país se empobrece, un gobierno autoritario puede ser más poderoso debido a su control de los alimentos. El hambre de los pueblos alimenta a las dictaduras ”. (I)