En los alrededores de las localidades de Guangras, Rivera y Llavircay, en la zona rural de la provincia del Cañar, se descubrió una de las dos nuevas especie de rana descubiertas y descritas recientemente en Ecuador. 

Esta recibió el nombre científico de Pristimantis quintanai, cuyos ejemplares pueden encontrarse entre pequeños arbustos y sobre la hojarasca incluso algunos sobre 25 cm del suelo, según la descripción publicada en el portal Anfibios del Ecuador de la Pontificia Universidad Católica (PUCE). 

"Las localidades donde esta especie ha sido encontrada cubre un área estimada de 40 km2, sin embargo, el Bosque Montano se ha visto reducido drásticamente, particularmente cerca de asentamientos humanos. El paisaje está altamente fragmentado, existe gran presencia de potreros abandonados y activos, además se ha visto impactado por la infraestructura del proyecto hidroeléctrico Mazar. Además, la especie no es localmente abundante. Por todo esto se sugiere clasificarla como En Peligro", indica la descripción de esta especie que vive entre los 2.500 y  2.800 metros sobre el nivel del mar.

El nombre científico de la otra especie de rana descubierta es Pristimantis cajanuma, la que también es terrestre y nocturna. Sus ejemplares fueron hallados sobre vegetación, usualmente de 10 a 40 cm sobre el suelo.

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Esta solo fue encontrada en la zona de Cajanuma al interior del Parque Nacional Podocarpus, que se extiende entre las provincias de Loja y Zamora Chinchipe. Habita en un rango altitudinal de 2.882 a 3.097 metros sobre el nivel del mar.

La Pristimantis cajanuma es una de las dos especies de ranas recientemente descubiertas en Ecuador. Foto: Cortesía

Los científicos que la descubrieron recomiendan que sea incluida en la categoría de 'Casi amenazada' porque a pesar de que su presencia se determinó en una sola zona, "la especie es localmente abundante y su hábitat no enfrenta ninguna amenaza grave", al estar dentro de un área protegida. 

Ambas especies recientemente descritas y clasificadas habitan a gran altitud y se diferencian de otras ranas porque su desarrollo se da completamente al interior de los huevos que las hembras adultas depositan en el suelo

Un equipo internacional de investigadores de la Universidad Central de Florida de Estados Unidos, la Universidad Técnica Particular de Loja, el Instituto Nacional de Biodiversidad del Ecuador (Inabio), la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad del Azuay fueron los que participaron en el descubrimiento de las dos especies.

Verónica Urgiles, estudiante de la Universidad Central de Florida de EE.UU., fue quien encontró los ejemplares de ambas especies. La Pristimantis quintanai en 2017 y la Pristimantis cajanuma, en 2018.

Las ranas miden unos 20 centímetros. Las hembras de ‘Pristimantis quintanai’ son de color marrón y negro y las de ‘Pristimantis cajanuma’ son verdes y negras.

"Una de las cosas que me parecieron más interesantes de estos tipos de ranas es que no tienen metamorfosis como una rana normal, sino que se desarrollan completamente dentro de los huevos que las hembras adultas depositan en el suelo", señala Urgiles. "Realmente no necesitan cuerpos de agua para su desarrollo. Las dos nuevas especies de ranas habitan en ecosistemas elevados en la cordillera (de los Andes), por lo que a pesar de estar (cercanas a la línea equinoccial del) Ecuador, hace mucho frío y viento la mayoría del año", señala.

En Ecuador hay 692 especies de anfibios con lo que es el cuarto país con mayor número de tipos de este grupo animal a nivel mundial superados solo por Brasil, Colombia y Perú.

"Desafortunadamente, la riqueza de los anfibios ecuatorianos es casi desconocida para la mayoría de personas porque muchos viven en áreas de difícil acceso, son relativamente pequeños y de hábitos nocturnos", indican los científicos de la PUCE. (I)