El decomiso de 420 kilos de cocaína escondidos en un doble fondo en la plataforma de un camión que llegó la madrugada de ayer a Quito desde Lago Agrio (Sucumbíos), es uno de los últimos golpes que agentes antinarcóticos han dado a una organización dedicada al tráfico de estupefacientes traídos desde el sector del Putumayo, en Colombia.

Esta red era vigilada desde hace seis meses mediante escuchas telefónicas y seguimientos, pues se tenía la información del trabajo que esta agrupación, asentada en la provincia de Sucumbíos, mantenía para traer la droga desde el Putumayo y llevarla hasta el perfil costanero de Ecuador, a provincias como Esmeraldas.

El destino de la droga, explican agentes antinarcóticos que trabajaron en la operación y pidieron la reserva de sus nombres, eran países de Centroamérica (México, Guatemala) y finalmente Estados Unidos.

Cinco detenidos, entre ecuatorianos y colombianos, dejó la operación simultánea que incluyó allanamientos en Quito, Esmeraldas y Lago Agrio.

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A fines de marzo, la Armada decomisó media tonelada de droga que era transportada en lancha por un río en la provincia de Sucumbíos. No hubo detenidos en esta operación porque los ocupantes de la embarcación se dieron a la fuga.

Y días atrás, policías dijeron que debido a los rigurosos controles en la zona noroeste del país, por los recientes ataques, los narcos ya no transitan por esa zona, sino que toman rutas alternas.

Hugo Pérez, de la Fiscalía Especializada en Delincuencia Organizada Transnacional e Internacional (Fedoti), fue quien dirigió las acciones en la capital en este nuevo decomiso de droga.

Él presenció cómo los agentes de la Unidad de Inteligencia Antinarcóticos cortaban la plataforma metálica del camión para sacar uno a uno los más de 400 paquetes embalados con cinta plástica.

Cada bloque contaba con un sello pegado que incluía la leyenda de Rolex, la letra R y una corona. Agentes indicaron que esta información está siendo compartida con unidades antinarcóticos de Colombia y Estados Unidos, con quienes trabajaron conjuntamente en este caso, para definir a qué grupo, organización o cartel iba dirigido el alcaloide.

Varias acciones operativas aisladas, las cuales estaban enmarcadas en una investigación previa abierta hace aproximadamente seis meses, habrían permitido evidenciar cada una de las actividades que desarrollaba esta organización de narcos en el país.

Así se identificó su modo de operar: traer la droga desde el Putumayo colombiano, la mantenían momentáneamente en Lago Agrio hasta que por vía terrestre era llevada a localidades en el perfil costanero ecuatoriano. En ese punto la droga era acopiada temporalmente a la espera de que las lanchas rápidas las lleven a mar abierto.

En estos seis meses, al menos tres operativos afectaron a esta organización narcodelictiva. Uno de los últimos fue el realizado el 19 de abril pasado, en una finca cerca de las costas de Mompiche (Esmeraldas), donde se decomisó 1,8 toneladas de droga, se detuvo a siete personas.

Jambelí
La madrugada del sábado, la Unidad de Inteligencia Antinarcóticos logró la detención de dos ciudadanos que pretendían enviar droga al exterior. En la operación, realizada en un muelle de la parroquia Jambelí, se decomisaron 350 paquetes (411.340 gramos). (I)