“Estoy endeudado unos tres y cuatro años para pagar todo lo que debo”, dice Ovidio Muñoz Vera, de 62 años, un productor camaronero, con más de doce años en el negocio, que tuvo afectaciones en su laboratorio de larvas y en una camaronera en Cojimíes, parroquia de Pedernales, por el terremoto de abril pasado.