“En vida, que nos pagaran, ¡de muerto ya para qué!” fue nuevamente el cántico que se oyó ayer en la Plaza Grande por parte de decenas de maestros jubilados de quince provincias, quienes protestaron frente a Carondelet. Con carteles pedían que se agilicen los procesos de jubilación de acuerdo con la ley (60 años de edad y 30 de servicio); que el Estado se iguale en los aportes de la seguridad social impagos en algunos casos desde enero de 2016 y en el de fondos de reserva.

Además, pedían un pago de incentivos de jubilación ágil y que a quienes se les pagó menos desde 2008 se les homologue el monto percibido a $ 48.000.

La protesta de los jubilados coincidió con el cambio de guardia, por lo que personal de la Presidencia les pidió que guardaran sus pancartas en el acto castrense.

Los maestros respondieron que cuando saliera el presidente Rafael Correa levantarían los carteles para que conociera del caso. Pero no fue necesario porque unos minutos antes del evento se los invitó a ingresar al Palacio para conversar con el secretario de la Presidencia.

Al final de ese encuentro, Alfonso Yánez, representante de la Coordinadora de Maestros Jubilados del Ecuador, explicó durante la reunión se llamó a las autoridades del Ministerio de Educación para que expliquen las razones por las cuales no se estaba aceptando los pedidos de jubilación.

Y que se hará un cronograma de entrega de los incentivos jubilares, para que no se repitan casos como el de Carmen Páez, quien falleció sin recibir el dinero. Se pidió el pago inmediato a los jubilados con enfermedades terminales, discapacidades o que tengan 70 años.

De acuerdo con Yánez, habrá mesas de trabajo conformadas por un delegado de la Presidencia, del Ministerio de Educación y de la Coordinadora de Jubilados. (I)