La figura de “aprovechamiento de activos intangibles”, la tarifa fijada por cada barril de petróleo y el uso de los $ 1.000 millones recibidos por el contrato de Provisión de Servicios Específicos Integrados con Financiamiento, entre la estatal petrolera Petroamazonas EP y Shaya S.A. (filial de Schlumberger) para la explotación del campo Auca generan dudas en varios analistas.



















