Dos días completos de audiencia fueron suficientes para que el Tribunal Penal de la Corte Nacional de Justicia (CNJ) sentenciara, la noche del miércoles último, a dos años y medio de cárcel a los exjueces de Pichincha Óscar L. y Freddy M. por supuestamente haber cometido el delito de tentativa de tráfico de influencias para obtener una sentencia favorable a cambio de un rédito económico.

En la diligencia, la fiscal general subrogante, Cecilia Armas, presentó documentos y testimonios que demostrarían que Óscar L., exjuez de la Unidad Judicial de lo Civil de Pichincha, fue quien contactó con el abogado Óscar P. para presuntamente ofrecerle una sentencia favorable en el juicio de expropiación de un edificio ubicado al norte de la capital.

Según las investigaciones, los involucrados habrían elaborado un proyecto de borrador de la sentencia de segunda instancia, en el que se disponía el pago de $ 770.000 adicionales a lo mandado a cancelar originalmente. De ese monto, los ahora sentenciados y el juez Édgar F. (hoy prófugo) supuestamente iban a recibir el 20%.

La fiscal señaló que “sin la actuación de Óscar L. no se habría contactado César P. y Freddy M. con el abogado César P.”. A este último se habría entregado el proyecto de sentencia.

César P. fue sentenciado el pasado octubre, a 16 meses de prisión, luego de que el procesado se acogió al procedimiento abreviado.

Él fue declarado culpable por la oferta de realizar tráfico de influencias, delito tipificado en el artículo 286 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), ya que él no ostentaba ningún cargo público. (I)