La ciudad de Nueva York ha abierto un nuevo parque flotante llamado Little Island (Pequeña Isla), que se encuentra en el río Hudson en el lado oeste de Manhattan. El magnate de los negocios Barry Diller y su esposa, la diseñadora de moda Diane von Furstenberg, financiaron la mayor parte del proyecto y han comprometido alrededor de $ 160 millones para ayudar a mantenerlo durante los próximos 20 años. La idea nació en 2013, cuando Diller, en asociación con el liderazgo de Hudson River Park Trust, se embarcó en la oportunidad única de visualizar una solución para la reparación y reactivación del Pier 54 (muelle), recientemente dañado por el huracán Sandy. Diller eligió reimaginar un tipo de espacio público completamente nuevo para Nueva York, uno que crearía una experiencia inmersiva con la naturaleza y el arte.

De lejos, el parque parece de un universo salido del planeta Pandora en la película Avatar, pero sus montículos y rincones verdes ya se han convertido en un oasis muy necesario para los neoyorquinos. Está formado por 132 columnas de hormigón de distintas alturas que emergen del agua en forma de tulipán y crean la sensación de flotación gracias a sus desniveles. Pero no ha nacido de ninguna ficción, sino de una colaboración entre Heatherwick Studio, con sede en el Reino Unido, y la firma de arquitectura paisajista MNLA, con sede en Nueva York, dirigida por Signe Nielsen, quien ofrece un diseño imaginativo que ha cautivado a sus visitantes desde su inauguración el pasado 21 de mayo.

Visto desde arriba, el diseño del paisaje de MNLA se concibió como una hoja flotando en el agua. Los tulipanes de concreto fueron rellenados con tierra. En ellos se plantaron más de 350 especies de flores, árboles y arbustos.

Con una inversión de 260 millones de dólares, el parque ocupa una hectárea y está revestido de muchos espacios verdes

Con una inversión de 260 millones de dólares, el parque ocupa una hectárea y está revestido de muchos espacios verdes e inéditas vistas del sur de Manhattan y Nueva Jersey, en el parque del río Hudson, el cual se expande a lo largo de seis kilómetros sobre la costa oeste de Manhattan. Su inauguración coincidió con el levantamiento de la mayoría de las restricciones debido a la pandemia del COVID-19, cuando más de 60% de la población ya ha recibido al menos una dosis de la vacuna contra el virus.

Los visitantes podrán disfrutar de presentaciones artísticas, juegos y gastronomía en distintas áreas de los senderos zigzagueantes. El parque se divide en varios ambientes y niveles, cada uno tapizado de distintos árboles, flores y arbustos. La parte central está forrada, donde sentarse a descansar en un día de buen clima es muy gratificante. En la parte norte se levanta un anfiteatro con capacidad para 700 personas para los conciertos, obras de teatro y espectáculos.

El parque flotante está abierto al público de forma gratuita.

Las autoridades de la Gran Manzana empezaron, a inicios del presente siglo, una reconquista de las orillas del río Hudson con nuevos edificios residenciales y una larga lista de nuevos parques como el Brooklyn Bridge Park, Domino Park, Marsha P. Johnson State Park y el Hudson River Park. Y, como dato histórico, en el llamado Pier 54 fue donde desembarcaron los supervivientes de la tragedia del Titanic, rescatados por el RMS Carpathia. También fue el punto de salida del RMS Lusitania, el barco inglés torpedeado por un submarino alemán. Testigo de esa época, todavía sobrevive una de las puertas originales del antiguo muelle convertida, ahora, en la entrada a Little Island.

Está formado por 132 columnas de hormigón de distintas alturas que emergen del agua en forma de tulipán.

La nueva atracción está abierta al público, de forma gratuita, todos los días de 06:00 a 01:00. De 06:00 a 12:00 no se requieren reservaciones para ingresar. De 12:00 en adelante se requieren reservaciones de entrada con horario gratuito. Las reservas programadas se lanzan de forma continua. Debido al inventario limitado, las reservas no se pueden cambiar ni canjear por otras fechas. Los niños de tres años en adelante necesitan reserva. Los boletos pueden imprimirse o mostrarse desde su teléfono móvil.

Y, para apoyar la seguridad y el distanciamiento social, existen reservas de entrada programadas y precauciones de seguridad adicionales. Revise nuestras pautas de salud y seguridad para visitantes cuando planifique su visita.