Reactivar el turismo en la llamada Riviera maya, zona costera asentada al sur de Cancún, en el estado de Quintana Roo, ha significado un importante asunto de Estado que ha motivado el trabajo conjunto del gobierno central, el Consejo de Promoción Turística y las empresas proveedoras de servicios turísticos para asegurar medidas de higiene que protejan a los viajeros y a la población durante la pandemia.

Gracias a esos esfuerzos, Cancún y la Riviera maya se convirtieron en los primeros destinos del continente americano en recibir el Sello de Seguridad Global (Global Safety Stamp) que otorga el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), tras lo cual lo obtuvieron además Cozumel, Puerto Morelos, Tulum, Isla Mujeres y Costa Mujeres, destinos también en esa zona.

Por todo ello, la Riviera maya se ha convertido en un ejemplo internacional de reactivación viajera, para lo cual ha contado con el impulso generado por sus principales imanes turísticos.

Playa del Carmen

El primero de esos imanes apunta a sus balnearios. Los pobladores presumen de tener las mejores playas de México en sus 120 kilómetros de franja costera, siendo las más reconocidas Playa del Carmen, la apacible Cheyumil, Tankah o Akumal y Xcacel, donde desovan las tortugas.

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Playa del Carmen es el corazón de la Riviera maya. Antiguamente era una aldea de pescadores conocida como Xaman Há; hoy en día es una ciudad cosmopolita con una amplia oferta gastronómica y variedad en opciones de hospedaje y entretenimiento que han sabido adecuar su operación a estos tiempos de pandemia a través de serios protocolos de seguridad.

El complejo arqueológico Tulum se levanta junto al mar Caribe que baña la Riviera maya. Foto: Shutterstock.

La Quinta Avenida es una vía peatonal que aloja centros comerciales –como Quinta Alegría, Calle Corazón y Paseo del Carmen– con marcas internacionales de ropa, perfumería, maquillaje y bisutería de alta gama, mientras que a pocos pasos se levanta un malecón sembrado de restaurantes, bares, boutiques, galerías de arte y puestos de artesanías.

Hay mucho que hacer en Playa del Carmen: sesiones de yoga en la playa, una merienda a la orilla del mar, bailar al ritmo de la música caribeña o visitar L’Aquarium, un acuario en Calle Corazón que apoya a la reforestación de los arrecifes y enseña a sus visitantes los distintos ecosistemas. Y el Museo de Frida Kahlo exhibe sorprendentes piezas de esta pintora mexicana.

Con esos atributos, Playa del Carmen es el punto de partida para explorar las maravillas de la Riviera maya, las cuales pueden considerarse únicas al compararlas con cualquier otro multidestino turístico de América Latina.

Complejos arqueológicos

En esta bella región se establecieron varias antiguas ciudades mayas, siendo Tulum el sitio más emblemático de la costa de Quintana Roo, debido a su ubicación privilegiada y la excelente conservación de sus edificios y pinturas murales.

Su muralla delimita al conjunto principal por sus lados norte, sur y oeste, ya que el sector oriental mira al mar Caribe; tiene cinco accesos y dos torres de vigilancia. El sitio está presidido por El Castillo, área que conserva un templo con tres accesos ornamentados con columnas serpentinas y dos mascarones zoomorfos en las esquinas. Frente al Castillo hay una plataforma para danzas y al suroeste se encuentra el Templo de la Serie Inicial, donde se encontró la fecha más temprana documentada en Tulum: 564 d. C.

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La segunda ciudad maya en importancia es Cobá, que nació cerca de cinco lagos que fueron un factor fundamental para su desarrollo y subsistencia. Con aproximadamente 70 km2 de extensión, la ciudad estaba comunicada por extensos caminos levantados de piedra, conocidos en lengua maya como sacbé (camino blanco), de longitud y ancho variables. La evidencia de los primeros asentamientos humanos registrados es entre 100 a. C. y 300 d. C., y al parecer consistía de una serie de aldeas en la cercanía de los lagos, cuya economía se basaba en la agricultura y la caza.

Cenotes, espejos azules

Uno de los mayores atractivos de la zona son sus aproximadamente 6.000 cenotes, tal como se denominan pozos de agua de gran profundidad que se alimentan por la filtración de la lluvia y por los ríos subterráneos. El nombre original es dz’onot, que significa ‘caverna con agua’, que derivó a su nombre actual. Los hay abiertos, semiabiertos, de caverna y antiguos.

El cenote Azul se destaca por alcanzar hasta los 90 metros de profundidad. Es un gran lugar para los amantes de buceo, ya que podrán disfrutar de recorridos por laberintos de las raíces del árbol del mangle, huecos de diversos tamaños y formaciones rocosas inclinadas. Esta actividad requiere de la compañía de un guía.

El cenote Cocalito exhibe el cambio de color en sus aguas a un azul marino intenso. Contiene estructuras minerales conocidas como estromatolitos, formaciones muy delicadas que tardan cientos de años en crecer. Al mirarlos por encima del agua parecen rocas cubiertas de musgo, pero son sumamente frágiles, por lo que se debe cuidar no tocarlos.

El cenote Negro se encuentra dentro de la laguna de los Siete Colores, cerca del poblado de Bacalar. Con 90 metros de profundidad, sus aguas son de un tono azul marino y puede verse claramente dónde se inicia su circunferencia en forma de media luna. En la misma laguna vemos también el cenote Esmeralda, uno de los miradores más espectaculares de la zona. Es el cenote de menor profundidad de Bacalar (70 metros) y un lugar ideal para practicar buceo.

Pueblos Mágicos

El programa estatal de los Pueblos Mágicos que se ejecuta en Ecuador es una réplica de una exitosa iniciativa nacida en México y que ha llegado a simpáticas localidades, por ejemplo, en la Riviera maya.

Bacalar es un hermoso Pueblo Mágico que se destaca por la belleza de sus atractivos naturales, es el lugar perfecto para los amantes de la naturaleza y la tranquilidad, además de estar lleno de historia, aventura y cultura. Allí se ubica la laguna de los Siete Colores.

También hay que visitar Isla Mujeres, Pueblo Mágico de ambiente romántico y relajado, con una gran riqueza natural, vestigios mayas y cultura caribeña, a solo 6 kilómetros al noreste de Cancún. Es ideal para disfrutar actividades acuáticas como el buceo, el snórkel, paseos en lancha, catamaranes y kayaks, tirolesas sobre el mar, pesca deportiva y mucho más.

El ya mencionado Tulum es otro Pueblo Mágico lleno del encanto de esta Riviera maya que cada vez luce más recuperada y divertida. (I)

Fuentes: caribemexicano.travel, turismomexico.es.